Lucía Navas / Tokio, Japón
Nicaragua tiene múltiples reformas estructurales que impulsar, a pesar de que las tasas de crecimiento que ha logrado en los últimos dos años han sido satisfactorias. El Fondo Monetario Internacional (FMI) asegura que el país debe reducir la deuda pública y fortalecer aún más el sistema fiscal que incluye focalizar los subsidios que el Gobierno entrega en el sector energético y de transporte público.
Estas tareas pendientes no son nuevas, pero el FMI las continúa considerando necesarias para que el país pueda conseguir una mayor sanidad en las finanzas públicas.
Miguel Savastano, subdirector del FMI para América Latina, explica a LA PRENSA que seguir ordenando internamente la economía será para dar mayor impulso al crecimiento económico y que este sea sostenible.
“Nicaragua ha crecido muy saludable en los últimos dos y tres años, (pero) sigue teniendo retos en la parte estructural más que en manejo macroeconómico”, dice.
Esta posición será reiterada una vez más al equipo económico del Gobierno de Nicaragua por una misión del FMI que llega a Managua a finales de noviembre, en lo que espera sea el inicio de la discusión de un nuevo programa macroeconómico con el país. Savastano estaría al frente de esta delegación del organismo financiero internacional y asegura que el Gobierno les ha “expresado el interés de seguir conversando”.
LO BUENO
Savastano considera positivo los resultados económicos que Nicaragua ha obtenido en los últimos años. Destaca por ejemplo el crecimiento promedio del cuatro por ciento que la economía nicaragüense ha experimentado en años pasados y la reducción del déficit fiscal. Esto ha sido fundamental para que la economía se mantenga sana y para que haya un manejo macroeconómico sostenible tras la crisis de 2008-2010.
- El Fondo Monetario Internacional (FMI) seguirá insistiendo en la mesa de conversación con el Gobierno en las reformas al sector eléctrico y al sistema de pensiones. Para el FMI es importante garantizar el balance entre la tarifa a los usuarios y los costos de generación y dirigir los subsidios a los grupos de población más débiles económicamente.
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Guevara está optimista de que la negociación tiene un buen piso debido al reconocimiento del FMI y el Banco Mundial sobre el buen manejo del balance macroeconómico del Gobierno.
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Savastano afirma que “Nicaragua ha sido prudente” y considera que esto fue posible porque Nicaragua se ajustó con eficiencia al programa macroeconómico 2007-2011 suscrito con el FMI. “El manejo fiscal ha sido prudente, el manejo monetario ha sido prudente, en el reforzamiento del Sistema Financiero se han hecho avances, lo que ha generado confianza entre los inversionistas locales y ha mantenido un crecimiento bastante sano”, apunta.
Además, destaca el “esfuerzo” que el país hizo con la reforma fiscal que se impulsó en 2009 y mejoró notablemente los ingresos al Estado con ejecución en 2010.
Solo en 2012 la recaudación crecerá 20.4 por ciento, según la reforma presupuestaria aprobada en septiembre pasado. Hasta junio se registró una sobrerrecaudación de 3,253.3 millones de córdobas.
La reforma tributaria —para Savastano— “ha ayudado a que la economía (nicaragüense) mantenga un ritmo de crecimiento de los más altos de Centroamérica”, porque permitió disponer de más fondos para la inversión pública.
A su vez dice que esto permite disponer de un mejor balance presupuestario. El déficit presupuestario actual representa el 1.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país y el 0.1 por ciento después de donaciones.
El déficit fiscal, sin embargo, aún es alto al ser del 18 por ciento con respecto al PIB, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN), lo cual significa que el Estado necesita cooperación externa para cubrir sus gastos.
Otro elemento favorable a la estabilidad macroeconómica en Nicaragua —dice Savastano— es lograr “una inflación bastante moderada”. La inflación no alcanza los dos dígitos, sin embargo es de las más altas del istmo al esperarse que este año cierre entre 7 y 8 por ciento.
LO MALO
¿Es sostenible esta estabilidad económica? “Depende de qué se sigan haciendo las reformas que quedan pendientes”, responde Savastano.
Otra de las asignaturas pendientes —según el FMI— es la deuda pública que representa el 44.5 por ciento del PIB, de acuerdo con las Cuentas Nacionales actualizadas por el BCN.
“Los problemas de más largo plazo (para Nicaragua) son los que siguen estando en la agenda de Gobierno, y son cosas que discutimos con ellos”, afirma.
La deuda pública, por ejemplo, totalizó en el primer semestre del año 5,332.6 millones de dólares.
HAY AVANCES, DICE BCN
El presidente del BCN, Alberto Guevara, asegura que en Nicaragua hay avances importantes en la reducción de la deuda pública, porque las nuevas Cuentas Nacionales están por debajo del nivel con que Nicaragua ingresó a la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados” (HIPC, por sus siglas en inglés), que plantea un mínimo del 56 por ciento con relación al Producto Interno Bruto (PIB).
Sin embargo, el funcionario también acepta que falta lograr la condonación total comprometida en la HIPC, por parte de países como Costa Rica.
El subdirector del FMI para América Latina, Miguel Savastano, señala que es necesario a corto plazo “reducir la deuda a niveles más bajos de los actuales” por cuanto resta oportunidad para que los ingresos públicos se orienten a nuevos proyectos de inversión que inyecten un dinamismo mayor a la economía nacional para lograr crecimientos más altos.
REVISARÁN DATOS
El FMI pronostica un crecimiento para Nicaragua en 2012 de un 3.7 por ciento, pero esta proyección no contiene las variantes actualizadas de las Cuentas Nacionales del BCN.
Savastano asegura que harán las revisiones correspondientes pero que no cree que haya mucha variación. Recordó que el BCN contó con asesoramiento técnico del FMI y otros organismos en este proceso de revisión.
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