Muchas veces cuando preparamos alguna receta en la que utilizamos tomate frito y no la consumimos de una sola vez, nos vemos obligados a conservar el resto, pero nos arriesgamos a que se dañe.
Para evitar esto te recomendamos que viertas el tomate en un recipiente de vidrio y le añadas al final y por encima un chorrito de aceite de oliva.
Eso sí, no lo mezcles, ya que de ésta forma, con el aceite por encima formará una capa protectora que mantendrá la salsa de tomate en perfectas condiciones hasta la próxima vez que la utilices.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B