En Panamá no sirve de nada ir a pelear, dejar una buena impresión o cualquier otra de esas conclusiones lastimeras a las que se recurre para justificar la incompetencia.
Hay que ganar. Como diría Vince Lombardi, ahí ganar no es lo más importante, es lo único, para poder atrapar el boleto que nos llevaría al Clásico Mundial del Beisbol el año próximo.
El segundo lugar no nos sirve. Es el primero o nada, les dijo Nemesio Porras, el presidente de la Federación de Beisbol, a los jugadores el primer día de prácticas. Pero ¿podremos ganar?
El reto es difícil, no solo por Panamá, sino también por Colombia, que este año tuvo cinco jugadores en las Mayores, y que tiene a muchos más firmados que los treinta con que se cuenta aquí.
Pero se ha asumido el reto y hay que zocar. Panamá es el favorito en el grupo que también tiene a Brasil. Figuras como Carlos Lee, Carlos Ruiz, Bruce Chen o Rubén Tejada, desequilibran.
Colombia tiene un buen abridor en José Quintana y un relevista de calibre en Ernesto Fieire, pero al igual que nosotros, podría tener dificultades para armar un line up con profundidad.
Sin embargo en un juego hasta los mejores pueden tropezar. Además, Nicaragua podrá disponer de un buen grupo de tiradores en Wilton López, Erasmo Ramírez y Vicente Padilla.
Hay dudas sobre la ofensiva, pero entre Everth Cabrera, Dwight Britton, Ofilio Castro y Cheslor Cuthbert, se puede estructurar una alineación capaz de crear peligro y ofrecer respaldo.
Vamos a ver qué sucede, pero la mentalidad tiene que ser ir en busca del primer puesto. El segundo, no sirve.
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