Roy Moncada
Según la Alcaldía de Managua la capital del país es una urbe moderna donde el 65 por ciento de sus habitantes gozan de una vigorosa vida económica que los ubica en un estrato social de clase media, media alta y alta.
Casas de madera, deficiencias en servicios básicos y pobreza, es cosa del 35 por ciento, estiman las autoridades municipales.
El Distrito Dos tiene 23 zonas de clase “media baja”, aunque en invierno es uno de los vulnerables con varios puntos críticos.
El tradicional Reparto Schick, Distrito Cinco, con todos y sus problemas de inseguridad y pobreza, clasificado de clase media.
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Esta reclasificación de los sectores sociales de Managua, que la Alcaldía presentó en la Tabla de Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) 2012-2013, no contiene un estudio científico que lo avale, un método de cuantificación económica que lo respalde, ni indicadores de medición de pobreza o riqueza, sin embargo, se establece que solo el 35.1 por ciento de la población de la capital es clase “baja” y “media baja”.
Oscar René Vargas, sociólogo y economista, prefirió no opinar acerca del documento porque “no lo he visto, no lo he analizado”.
Su actitud es contraria a lo que hicieron los concejales orteguistas, que lo aprobaron el mismo día que se propuso en sesión, sin examinarlo.
“Lo que te puedo decir es que en Managua más del 50 por ciento de la población es pobre, porque no recibe ingresos suficiente para comprar la canasta básica”, dijo Vargas.
El sociólogo y analista municipal Cirilo Otero, comentó que la nueva tabla IBI hará que la comuna capitalina disminuya su captación de impuesto, contrario al objetivo principal de la reclasificación social.
“Hay decenas de personas que no van a pagar, no porque no quieran, sino que no podrán, no son realmente clase media”, observó Otero.
La tabla del IBI eleva a categorías socioeconómicas a muchos sectores de la capital que yacen alrededor de zonas comerciales y antiguas residenciales posterremoto de 1972 venidas a menos.
Muchos barrios clasificados hoy como clase media, ubicados cerca de pistas de circulación, en invierno se inundan con los aguaceros y sus casas y calle lucen deterioradas.
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