Elízabeth Romero
Aunque no hay estadísticas oficiales, existen estimaciones que unos 70,000 migrantes han desaparecido en su paso por México, desde que ese país inició la “guerra contra el crimen organizado”.
El viaje de las madres nicaragüenses es financiado por la Asociación Danesa para el Desarrollo, al igual que lo hace con el proyecto que el Servicio Jesuita impulsa en Chinandega. El año pasado participaron cuatro madres. Este año irán más.
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Organizaciones que trabajan en defensa de los migrantes en Centroamérica y México, entre ellos Movimiento de Migrantes Mesoamericanos, Asociación Red de Comité de Migrantes y Familiares, Pastoral de Movilidad Humana, Servicio Jesuita para Migrantes de Nicaragua, entre otros, emitieron ayer un comunicado a través del cual advierten del alarmante incremento de ilícitos de los que son víctimas los migrantes durante su paso hacia Estados Unidos.
Muertes, desapariciones, torturas, detenciones arbitrarias, secuestros, extorsiones, violaciones a mujeres y hombres, la venta de órganos, y el tráfico y trata de personas, son entre otros los peligros a los que se ven enfrentados los migrantes, señalan estas organizaciones en su comunicado.
Indican en el mismo que los llamados “secuestros-hormiga” van en aumento y los secuestros masivos reaparecen. Mencionan un último caso reciente perpetrado en Medias Aguas, Veracruz, donde según versiones de personas que residen en el lugar, un grupo fuertemente armado llegó y secuestró a un grupo de entre 30 a 40 migrantes que se encontraban esperando al tren. Actualmente no hay rastros de ellos.
La realidad que enfrentan los inmigrantes centroamericanos ha llevado a madres de la región a recorrer esas tierras mexicanas, en busca de sus vástagos desaparecidos. Este año el lema es “Liberando la Esperanza”. A partir del 2006, el Movimiento Migrante Mesoamericano ha sido el anfitrión formal de las caravanas de madres del área que buscan a sus hijos desaparecidos en México.
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