Madrid / EFE
Miles de personas salieron ayer a la calle en más de 50 ciudades españolas, convocadas por la Cumbre Social, que agrupa a más de 150 organizaciones, entre ellas los principales sindicatos, CCOO y UGT, para protestar contra los recortes sociales aprobados por el gobierno conservador de Mariano Rajoy.
Los congregados señalaron que depende del Gobierno el que se convoque o no una huelga general en noviembre, ante la reivindicación de que las medidas de ajuste adoptadas se sometan a consulta popular.
Las marchas se celebraron en todo el país para protestar contra la política económica del Gobierno y contra el proyecto de presupuestos generales del Estado para 2013 que, según la plataforma, “está al servicio de la banca”.
La manifestación de Madrid congregó a unas 72,000 personas, según los convocantes, aunque la delegación del Gobierno no facilitó datos de asistencia. En una rueda de prensa previa a la marcha, los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, destacaron que la convocatoria de un paro general depende del Ejecutivo.
EXIGIRÁN CONSULTAS
Méndez dijo que los sindicatos “insistirán hasta la saciedad” para que se consulte a la ciudadanía sobre la vía escogida para salir de la crisis que, en su opinión, es “un camino de perdición”. Por su parte, Toxo exigió que se convoque un referendo sobre los recortes antes de que la situación social se vuelva “explosiva e insostenible”.
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