Nectalí Mora Zeledón
La experiencia de Carlos De Toro es incuestionable. El técnico argentino del Diriangén sabe como reanimar un equipo y sacar lo mejor de cada jugar. Ya dio señales en su debut con los diriambinos el pasado domingo en la Primera División.
De Toro llega el Diriangén en el peor momento del equipo o el más indicado. Los diriambinos buscan recuperar la gloria perdida: protagonismo en balompié nacional y títulos. El camino a ese propósito pasa por meterse a la Cuadrangular del actual Torneo de Apertura.
Este objetivo el Diriangén lo tenía más perdido que ganado. Pero De Toro, con la victoria 2-0 que consiguió contra el Juventus en su debut, devolvió las esperanzas a los diriambinos. Pero asegurar el cupo le va a costar.
El Diriangén buscará mañana su clasificación ante el Real Estelí en el Clásico Nacional. Nada fácil. “El desafío es doble para nosotros. Es el Clásico y el Diriangén se juega mucho. Para nosotros es muy importante ganar”, explica De Toro.
El entrenador argentino en su primer Clásico tiene varios retos. Algunos personales otros del conjunto que dirige. El Diriangén necesita el triunfo para clasificar a la Cuadrangular pero ha perdido los últimos cuatro desafíos de forma contundente. De los últimos cuatro entrenadores extranjeros de los diriambinos, el salvadoreño Ángel Orellana fue último en ganarle al Estelí.
“Jugar un Clásico tiene un sabor especial y este hay que ganarlo. El equipo esta semana la ha trabajado con intensidad consciente de lo que se juega. Los jugadores tienen un reto personal”, concluyó De Toro.
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