Wilder Pérez R.
Apenas están iniciando su segunda semana de protestas y ya han quemado más de treinta llantas. Si los dueños de taxis que queman ruedas de carros pagaran la multa correspondiente, probablemente tendrían que iniciar nuevas protestas y adecuarse a un ambiente saludable.
Esto porque, según el Código Penal y la Ley General de Salud, la contaminación del aire es un delito y si la misma se extiende al suelo, puede acarrear cárcel y multas de hasta cincuenta mil dólares.
El viceministro del Ambiente, Roberto Araquistain, se mostró crítico con la práctica de quemas de llantas, sin embargo, dijo que las multas no reparan nada y lo mejor es convencer a la gente que deje de hacerlo.
El ambientalista Centro Humboldt se inclinó porque se cumpla la ley.
LA PRENSA intentó sin éxito conocer la opinión del procurador Ambiental, José Luis García.
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