Por Amalia del Cid
Viene de Laguna de Perlas, de la Costa Caribe nicaragüense. Y todo él es ritmo y sabor. Pero Philip Montalbán tiene otra faceta: su gran espiritualidad. De esa mezcolanza nació el disco: Evolution , que el cantautor está empezando a promocionar.
:::Su primer recuerdo…
Quería sembrar un árbol y subir a un caballo (ríe). Tenía unos cinco años.
:::¿Hace cuánto no se corta el pelo?
Hace doce años.
:::¿Tiene algún significado?
Los rastafari dejan crecer el pelo como un símbolo. Me metí en la yoga buscando las respuestas para muchas cosas.
:::¿Y ya sabe el por qué de la vida?
¡Ah, sencillo…! Uno nace aquí para volver a Dios, consciente. Es ser hoy mejor que ayer.
:::¿El pelo qué significa?
El cambio.
:::¿Hay algo que lo saque de sus casillas?
Que haya tanta riqueza y tanta gente con hambre. Uno quisiera justicia social.
:::¿Le molesta la gente que tiene demasiado dinero?
No… No tengo nada en contra del hombre supermillonario, a menos que haya sacado esos millones a base de saquear a la gente.
:::¿Cree en la reencarnación?
No creo. Sé que es verídico.
:::Apuesto a que es vegetariano…
Desde hace muchos años.
:::¿Cuál es su debilidad?
No practicar mi espiritualidad en la hora exacta. Y tengo debilidad por las mujeres. La mujer es el complemento del hombre. Además me inspira en música.
:::¿Qué dice de eso su esposa?
No, bueno… Pues… muchos hombres tienen esa falla y tal vez no quieren reconocerlo. Yo lo reconozco.
:::¿Su pasatiempo?
Cuando era joven, el licor; ahora es leer.
:::¿Se arrepiente de algo?
De no seguir estudiando para sacar mi título de Derecho.
:::¿De verdad se imaginaba como abogado?
A veces sí, a veces no. Muchos de mis compañeros están bien, como Wálmaro (Gutiérrez). Yo quería ser un abogado que defiende los derechos de la gente.
:::¿Tiene un apodo?
Los chavalos en la calle me llaman “Bobmorli”, por Bob Marley. ¡Ah, ese maje se parece al rastafari! (ríe).
:::¿Ese es el único?
Como joven, en el pueblo me decían “patón” (carcajada).
:::¿Cómo se resume su filosofía de vida?
Vivir sencillo y estar conectado con tu interior.
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