Saúl Martínez
La creatividad, el espíritu crítico, el interés por la práctica, la competencia y el desarrollo de la investigación científica se reflejaron ayer en la XI Feria Científica de centros educativos de secundaria de los 13 municipios de Chinandega.
La exposición fue en el auditorio del Instituto Nacional de Chinandega, Miguel Ángel Ortez y Guillén (Inmaog).
La feria científica nació en el 2002 con el interés de despertar el estudio a las ciencias naturales, hoy según las autoridades ese propósito se amplió.
Wigberto Mejía y Marlon Ortiz, ambos funcionarios de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), eran parte del jurado junto con representantes del Magfor, organismo Chinantlan, Marena, Intur, entre otros.
“Estamos aquí y advertimos proyectos que convergen en la producción de energía a partir del jícaro, eólico y biomasa. Apoyaremos estas actividades para brindar ideas y mejorarlas para que tengan un mejor impacto en la participación nacional”, dijo Mejía.
Karen Campos, estudiante del quinto año del colegio Sagrado Corazón de Jesús, Chinandega, destacó con el proyecto de carao medicinal píldoras y extracto, con su código de barras, registro, autorizado por el Minsa.
Rodolfo Martínez, del Instituto Azarías H. Pallais, junto con sus compañeros presentó la calzada principal de Corinto con kioscos turísticos, parqueo, luminarias y oficinas de información.
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