Muchas conocen las hierbas como medicina, no tanto como ingredientes en comidas sanas. Es por eso que dedicaré las próximas columnas a aquellas hierbas cultivadas en Nicaragua que juegan un papel importante en platillos sabrosos y sanos. Tales como: albahaca, culantro y cilantro, eneldo, estragón, laurel, mejorana, menta o yerbabuena, perejil, orégano, romero, salvia, tomillo. Agregando hierbas a sus recetas, se aumenta su consumo de nutrientes y antioxidantes, sin incrementar su consumo de calorías porque su contenido de calorías es muy bajo, pero son fuentes extraordinarias de vitaminas, minerales y antioxidantes concentrados en las hojas, flores, y semillas. Se debe evitar el uso de los cubitos saborizantes y utilizar la gran variedad de hierbas que hay. Puede empezar con la albahaca y el tomillo, que tienen altos niveles de potasio y muy poco sodio, flavonoides que son antioxidantes, y reducen el número de algunas bacterias patogénicos, tanto que se recomienda que agregan ambas a ensaladas, o comidas no cocidas.
La albahaca es una buena fuente de ácido fólico y la vitamina A, y fácil de utilizar con pastas y ensaladas. Las hierbas frescas son más nutritivas y más sabrosas que aquellas secas, pero menos prácticas. Y aquellas secas son más nutritivas y sabrosas que los cubitos saborizantes.
Ver en la versión impresa las paginas: 2