Los líderes del insurgente Ejército Libre de Siria anunciaron ayer que han trasladado su centro de mando de Turquía a Siria con el objetivo de unir a los rebeldes y acelerar la caída del régimen del presidente Bashar al Asad. El ELS ha sido el más destacado de los grupos rebeldes que tratan de derrocar a Asad, aunque su autoridad sobre numerosas redes de combatientes locales es limitada. Pese al anuncio, los rebeldes seguirán dependiendo de Turquía.
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