El transbordador estadounidense Endeavour, adosado a un Boeing 747, aterrizó ayer en Los Ángeles tras realizar su último vuelo durante el cual sobrevoló California, donde quedará expuesto de forma permanente en el Centro Espacial.
“Es el fin de una época. Pero esto demuestra de lo que es capaz Estados Unidos, y podemos estar muy orgullosos de ello”, opinó Todd Unger, de 28 años, quien como miles de admiradores acampó en el parque del observatorio que domina Los Ángeles para ver pasar el aparato.
El Endeavour voló más de 185 millones de kilómetros resumidos en 25 misiones y más de 299 días en el espacio, en sus dos décadas de servicio y completó su misión final el año pasado.
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