Caracas/EFE
• El último accidente sucedió el 25 de agosto en la refinería Amuay, donde una explosión por una fuga de gas provocó un incendio que duró varios días y derrumbó viviendas de los alrededores con un saldo de 42 muertos.
• El ministro de Petróleo y Mina, Rafael Ramírez, explicó que el incendio de ayer “es una situación absolutamente distinta, diametralmente distinta a la situación que se presentó en Amuay. Esto es un accidente a todas luces”.
[/doap_box]
El ministro de Petróleo y Minas, Rafael Ramírez, informó ayer a los medios que “nosotros suponemos que fue un rayo” lo que causó el incendio en dos tanques de la refinería El Palito, en el centro-norte del país, aunque el funcionario no descartó “ninguna hipótesis”.
Ramírez descartó que hubiera una falta de mantenimiento en la planta y subrayó que “somos profundamente responsables con el mantenimiento (…) si no tuviéramos nuestro sistema de mantenimiento, hubiera sido peor porque cayeron muchos rayos”.
Ramírez aseguró que se había logrado apagar el incendio de un tanque y que el trabajo se concentraba en el segundo tanque afectado, con una capacidad de 170,000 barriles. Por su parte, el presidente Hugo Chávez indicó que sería hoy cuando este “dominado” el incendio que se mantiene en el segundo tanque. El mandatario agregó que no hay evidencias de que el accidente haya sido producto de algún “sabotaje”.
Mientras, el candidato opositor a las elecciones presidenciales, Henrique Capriles, preguntó: “¿Ustedes creen que nosotros, la Venezuela de hoy, debería ser una Venezuela de accidentes, de puentes que se caen, de refinerías que explotan, de apagones, de problemas en los servicios públicos?”.
El opositor Henrique Salas Feo, gobernador de Carabobo, donde se encuentra El Palito, declaró sobre la base de supuestos reportes de expertos que en los 14 años del gobierno de Hugo Chávez solo se “ha hecho la labor de reposición completa” a ocho de los 68 pararrayos de la refinería.
Salas Feo apuntó, además, de que el hecho de que El Palito sea la única refinería en el país en la que “el viento sopla del mar hacia tierra” hace que sea la que “más exige labores de mantenimiento por su alto grado de corrosión”.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A