Unas 16 personas, integrantes de una misma familia, fueron quemadas después de haber sido asesinadas ayer en una remota aldea del departamento de Olancho, aunque la Policía Nacional no había confirmado el suceso.
Leonidas Carrasco, padre de Teodora Carrasco, aseguró que su hija fue asesinada junto a su esposo, Anastasio Almendárez, y otros miembros de la familia.
Carrasco dijo que la masacre quizás se debió a la compra de un terreno a un hombre, que dijo, residía en Estados Unidos, que al regresar a Honduras habría reclamado como suya la propiedad donde vivía Anastasio.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A