Inician fiestas de San Jerónimo
Noel Amílcar Gallegos
[/doap_box][doap_box title=»Todo un acontecimiento» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La procesión de la venerada imagen salió cerca de las 2:30 p.m. de ayer en medio de una impresionante ola humana que bailaba al son de la música de los filarmónicos, dejándose oír también la abundante quema de pólvora.
El ardiente sol no fue impedimento para que los masayas acompañaran al Santo hasta horas de la noche, cuando entró a su templo. San Jerónimo es conocido como el doctor que cura sin medicinas.
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En medio de la marea humana que silbaba, gritaba y bailaba al son de los chicheros, cerca de la baranda que divide la sacristía y las bancas de la iglesia, se encontraba de rodillas Rosario Flores, quien entre lágrimas relató que cada año llega para pagar una promesa a Chombito por un milagro concedido a su pequeña hija. La espelma de las candelas recorría sus manos.
“Mi chiquita nació con meningitis y yo le pedí de todo corazón a mi Chombito que me la sanara, porque no podía perder a mi muchachita y gracias a mi Dios y Chombito ahí la tengo a mi hija de 14 años y ese mismo tiempo tengo de pagar mi promesa año tras año y hasta que me muera pagaré mi promesa”, dijo.
Concluyó: “A las personas que estén pasando dificultades les insto a que busquen a San Jerónimo y le pidan de corazón, que lo visiten en la iglesia porque él es muy bueno”.
SE DESBORDARON
La bajada de San Jerónimo doctor fue monumental la tarde de ayer. Miles de feligreses se dieron cita en la iglesia desde donde esta imagen salió en procesión.
Desde el mediodía los fieles devotos y promesantes se confundían con los miembros de la cofradía de San Jerónimo para tomar los mejores lugares dentro de la parroquia y participar de la santa eucaristía presidida por monseñor Miguel Mántica Cuadra, quien dijo que es el momento de imitar la vida y ejemplo de San Jerónimo.
“Los santos son ese ejemplo de que la vida de Cristo sí se puede vivir en cada uno de nosotros, son hombres y mujeres como nosotros, pero que se han abierto a la gracia de Dios y que la han dejado actuar en sus vidas hasta transformarlas en una vida extraordinaria como fue la vida de San Jerónimo”, dijo.
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