Elízabeth Romero
• “Somos inocentes de esa situación (los hechos de El Carrizal) es una persecución política”, dijo.
• El director ejecutivo de la Asociación Pro Derechos Humanos, Roberto Petray, expresó su preocupación por la situación expuesta por los denunciantes y prometió indagar sobre el caso ante las autoridades.
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Varios detenidos por una situación delictiva ocurrida en la comunidad de El Carrizal, en Ciudad Antigua, fueron liberados ayer por la Policía. En total se arrestó a diez personas, en su mayoría simpatizantes del Partido Liberal Independiente (PLI), tres de ellos aún están detenidos, aseguró Henry Quiñónez, candidato a alcalde en Ciudad Antigua, en Nueva Segovia.
Quiñónez criticó que según los liberados “en la parte de los interrogatorios siempre salían a preguntar quién era yo, que cuánto había pagado para que fueran a hacer eso”.
El lunes pasado LA PRENSA consultó al jefe de Nueva Segovia, comisionado mayor Edgard Sánchez, sobre los señalamientos de supuesta persecución por motivos políticos, y este justificó las detenciones, porque sus casas fueron marcadas por un can amaestrado de la Policía Nacional. Además alegó que esa institución es “apolítica”.
Según Quiñónez, de acuerdo con las preguntas que le hacían los uniformados a los detenidos, a él lo colocan “como que yo soy el promotor, el organizador de lo que había sucedido”. Quiñónez expuso que desde que participaron el año pasado en las protestas por el reclamo de las cédulas de identidad, “hemos estado fichados y nos han dado persecución”.
“Cualquier cosa ahora que sucede, si se roban una gallina, ya es Henry con sus delincuentes, si sale una mujer embarazada es Henry con sus delincuentes”, expuso Quiñónez, quien dice que actualmente sufre “una persecución brutal”.
Arturo Cálix indicó que a él y al resto los arrestaron el domingo pasado sin que ellos conocieran los motivos.
“Ya esa situación es grave queriendo que asumiéramos un delito que no habíamos cometido”, dijo.
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