Félix Rivera M.
El censo, que en mayo de este año realizó el Ministerio de Educación en el departamento de Jinotega, indica que más de seis mil personas no saben leer ni escribir, por lo cual desde junio se realiza un plan de alfabetización para estas personas, que en un 95 por ciento están en el campo.
Luis Amaya Meza, asesor del Ministerio de Educación (Mined) para la Educación de Adultos, brindó la información.
300 alfabetizados en este momento están aprendiendo varios oficios en aulas-talleres que les ha facilitado el Mined en coordinación con el Inatec.
700 nuevos campesinos de Jinotega ingresarán a las aulas-talleres de habilitación laboral en el 2013.
[/doap_box]
Antes de este censo el Gobierno sostenía que el índice de analfabetismo en el departamento de Jinotega era de 2.5 por ciento, pero el nuevo censo indica que, en zonas alejadas del departamento, en los municipios de Wiwilí y San José de Bocay el índice de iletrados estuvo entre el seis y siete por ciento.
El funcionario dijo que inmediatamente después del censo comenzó un programa fuerte de alfabetización en los ocho municipios.
Amaya destacó el gran compromiso que hay de padres de familia y dueños de fincas ganaderas y cafetaleras para apoyar los programas de alfabetización.
“El método de alfabetización que se utiliza es el Yo Sí Puedo, que hasta las ciencias matemáticas incluye y por otro lado, la Iglesia católica ha desarrollado programas de alfabetización, con énfasis en el medioambiente y agua”, apuntó.
EDUCACIÓN Y TRABAJO
“Estamos haciendo un trabajo para tratar de convencer a estos ciudadanos para que sigan estudiando y al mismo tiempo les estamos ofreciendo oportunidades de aprender oficios, como carpintería, albañilería, mecánica, electricidad, belleza y estilismo, repostería, manualidades, corte y confección y en el campo todo lo referente a actividades agropecuarias, actividad esta de habilitación laboral, que coordinamos con el Inatec”, expuso Amaya.
Refirió que “se trata de entrelazar la educación en las actividades productivo-laborales del departamento, como una nueva experiencia. O sea, que estas serán aulas-talleres, donde los campesinos puedan alfabetizarse, estar en programas de continuidad educativa y donde podrán capacitarse en aprender oficios y en la rama agropecuaria”.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A