La novia está nerviosa, pero luce tan radiante y hermosa como la primera vez que se vistió de esta manera. Se da una mirada frente al espejo, pues quiere que todo esté en perfecto orden. Lleva un vestido largo de profundo escote. Esta vez no lleva velo, pero su felicidad es inmensa. Era el año 2006 y Mirna Robleto estaba lista para dar el “sí” con mucha seguridad y madurez.
“Creo que todos merecemos una segunda oportunidad y para quienes no dejamos de creer en el amor tras un primer tropiezo, la segunda vez es tan emocionante como la primera”, comparte la periodista Mirna Robleto, directora de Relaciones Públicas de Publicentro.
Sin embargo, añade que hay algunos puntos que considerar cuando uno toma tan importante decisión de volverse a casar.
“Lo primero es mantener una comunicación muy fluida con la pareja y hablar de lo que gusta y no gusta, así como de la vida de ambos juntos, las metas y proyectos. En fin, de todos los temas posibles para evitar un segundo fracaso”.
Y si uno de los dos o ambos tienen hijos, Mirna aconseja establecer cómo se manejará la relación con ellos. Y si aún no son padres, “es bueno abordar el deseo de tenerlos y cuántos”.
La economía del hogar es otro de los temas que no pueden faltar para saber de qué manera hay que administrar; por ejemplo, si se hará una cuenta en común o no.
“Es importante conversar sobre el respeto al espacio de cada uno, la vida profesional de ambos, así como las vacaciones y dónde celebrar la época navideña, sobre todo si tu esposo es extranjero como es mi caso. Hay que hacer un plan de vida que consolide tu relación desde el inicio”, aconseja Robleto.
A criterio de Mirna, las segundas nupcias deben vivirse con la misma emoción e ilusión que la primera vez: la elección del vestido, los invitados, la decoración, la música y “ese nerviosismo del
enamoramiento y del poder compartir tu vida con tu alma gemela no se pierde”.
De acuerdo con la organizadora de bodas Matilde Vargas de Easy Events, que sea la segundas nupcias no quiere decir que las cosas se tengan que hacer medio bien; todo lo contrario, debe ser tan linda como la primera.
“Las novias están tan nerviosas y pendientes de todo como la primera vez. En realidad, son pocas las diferencias y estas se sustituyen por lo más parecido”.
La organizadora de bodas explica que el evento generalmente es solo civil y aunque se celebra en hoteles, se trata de que sea lo más ceremonioso posible, como si fuera por la Iglesia.
Las segundas nupcias siguen el mismo protocolo de la primera. Después de la ceremonia se pasa a la recepción y se hace el primer baile, se tira el ramo, la liga y todo lo demás.
La organizadora de Easy Events comenta que una de las diferencias con las primeras nupcias es que a la segunda asisten invitados más selectos, como la familia y personas muy allegadas.
Para las segundas nupcias raras veces ponen mesas de regalos, ya que por tener casi de todo, prefieren pedir el regalo en efectivo.
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