GINEBRA/EFE
La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, alertó hoy de la posibilidad de que los grupos armados que actualmente ocupan el norte de Mali hayan cometido crímenes de guerra, además de violaciones de los derechos humanos.
«Según informes creíbles que ha recibido mi oficina, varios grupos armados que actualmente están ocupando el norte de Mali han cometido graves violaciones de derechos humanos y posiblemente crímenes de guerra», manifestó Pillay en un comunicado.
La Alta Comisionada condenó las continuas violaciones de los derechos humanos que tienen lugar en el norte de Mali, donde grupos islamistas armados echaron a los rebeldes tuareg de la zona y donde los primeros han aplicado la sharia (ley islámica).
Pillay denunció «castigos crueles, como amputaciones» y recordó que al menos siete hombres las han sufrido a manos de los grupos Movimiento para la Unidad y la Yihad en la frica Occidental (MUJAO) y Ansar Al Dine y que otros treinta, acusados de varios ofensas, están a la espera de un castigo que podría incluir amputaciones.
«Las violaciones incluyen castigos crueles como amputaciones, la lapidación hasta la muerte de una pareja no casada, ejecuciones sumarias, reclutamiento de niños soldado, así como violaciones de los derechos de las mujeres o del derecho a la libertad de expresión, el derecho a la comida, la sanidad, la educación o la libertad de culto», agregó.
La Alta Comisionada defendió la necesidad de abordar «urgentemente» la crisis del norte de Mali para evitar un deterioro de la situación humanitaria y de los derechos humanos en toda la región del Sahel.
Según fuentes humanitarias citadas por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, al menos treinta mujeres de entre 12 y 45 años han sido víctimas de violencia sexual cometida por grupos armados en la región de Gao.
Las campañas de salud pública para prevenir el cólera han sido prohibidas por los militantes del MUJAO basándose en que la música y otros mensajes de las agencias humanitarias son contrarios a la sharia.
Asimismo, los programas médicos básicos han sido suspendidos en Tombuctú, Gao y Kidal, donde también las escuelas están cerradas y el programa escolar suspendido. EFE