Corresponsales y Ramón Potosme
Los desfiles patrios en los departamentos fueron aprovechados por el partido gobernante para politizar las fiestas cívicas. La actividad realizada fue ayer 15 de septiembre, un día después de lo tradicional, por orden directa de la Presidencia de la República.
En Jinotega los alumnos del Instituto Augusto César Sandino, que antes llevaban cintas azul y blanco, ayer desfilaron con cintas rojinegras.
Mientras, en Granada el acto estuvo presidido por figuras políticas y no invitaron al alcalde Eulogio Mejía.
En Bluefields, en la Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS), el acto de conmemoración fue presidido por figuras políticas, entre estas la candidata a alcalde por el FSLN.
En el caso de Matagalpa, miembros de la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES) encabezaron el desfile —tras la Bandera Nacional— llevando una antorcha y las banderas del resto de países centroamericanos, mientras otros cargaban una manta con el “escudo psicodélico” con el que el gobierno del inconstitucional presidente Daniel Ortega ha sustituido al Escudo Nacional.
UN CUENTO RARO
En todo el país se conmemoraba el 191 aniversario de la independencia de Centroamérica y el 156 aniversario de la Batalla de San Jacinto.
Aparte de la política, hubo desorden durante el desfile y los estudiantes dijeron estar decepcionados, como pasó en Estelí pues la marcha de estudiantes fue suspendida poco después de haber comenzado. Ningún delegado dijo por qué ocurrió esto y se manejaron tres hipótesis: que hubo un terremoto en Costa Rica, que se suspendió el desfile por una tormenta solar y finalmente porque la cadena volcánica de Nicaragua se había activado.
En Potosí, Rivas, ocurrió algo similar. Los desfiles se programaron para las 2:00 p.m. de ayer, sin embargo una barata recorrió todas las calles y barrios del municipio de Potosí, anunciando que el desfile se cambiaría para las 8:00 a.m. de ayer, porque había un fenómeno de fuerte irradiación solar, que podría afectar a los niños.
“Creo que querían alarmarnos para que no saliéramos por la tarde y veamos por televisión el acto oficial de Ortega, en Managua”, dijo uno de los padres de familia.
PROMESA INCOMPLETA
Mientras en Managua, Ortega abrió el acto a las cinco de la tarde, una hora después de lo previsto y en medio de una lluvia intermitente. La promesa a la bandera no fue la tradicional y además de agregarle las frases de propaganda gubernamental “solidario y cristiano”, dejó incompleta la promesa, terminando con vivas a la independencia.
La propaganda sandinista variaba en dependencia de los colegios. La mayoría de los que participaron en el desfile portaban símbolos patrios.
Una de las excepciones fue el Instituto Maestro Gabriel que llevaba el nombre de su colegio en colores rojo y negro.
El acto realizado bajo fuerte dispositivo de seguridad en la Plaza de la Revolución, se alargó porque combinaron presentaciones culturales con la de las bandas musicales de los colegios de Managua.
En su discurso, Ortega recordó el heroísmo de Andrés Castro y de quienes participaron en la Batalla de San Jacinto. Indicó que la batalla fue decisiva para la guerra contra el filibustero William Walker. A esa gesta unió las actividades de su partido. Según él, tras la pedrada de Castro, hubo también resistencia a los invasores de parte de Benjamín Zeledón, luego Augusto C. Sandino, luego Carlos Fonseca y finalmente el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
En la plaza ubicaron graderías, y ahí, los principales invitados eran trabajadores del Estado y miembros de la Juventud Sandinista uniformados con camisetas del partido de gobierno. Para el público hubo poco espacio.
Con colaboración de Félix Rivera, Lucía Vargas, Luis E. Martínez, Roberto Mora y Ramón Villarreal.
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