Lucydalia Baca Castellón
Los presidentes del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) José Adán Aguerri y de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua, Yalí Molina, coinciden en que la compra de un satélite permitiría al país dar un salto hacia la competitividad, por lo que esperan que el proyecto se concrete.
Los dirigentes empresariales reconocen que en el país existen necesidades en las áreas de educación, infraestructura y otros. Representantes de algunos sectores estiman que estas deberían priorizarse en vez de comprar el artefacto, que cuesta 300 millones de dólares.
Molina señala que cada inversionista tiene su campo de trabajo y cuando se acerca al país con la intención de invertir en un sector, no se le puede obligar a que lo haga en otro, por muy necesario que sea para el país.
Aguerri por su parte estima que de concretarse la adquisición, junto a la entrada al mercado de un tercer operador de telefonía celular e Internet que anunció el Gobierno la semana pasada, se propiciaría un mejor contexto para la educación y la tecnología.
“Una inversión de este tipo trae tanto educación como tecnología para toda la población. Y aquí tenemos que darle la oportunidad a la gente para que se eduque. Hay que llevar el internet a las áreas rurales para que los niños se eduquen mejor”, sostiene Aguerri.
En cuanto al señalamiento de algunos economistas de que la compra incrementará la deuda externa, sea pública o privada, los dirigentes empresariales señalaron que un país que no cuenta con recursos para financiar proyectos de este tipo, debe recurrir a los créditos. “Es el costo que conlleva el desarrollo. Si necesitamos tecnología tenemos que pagar por ella”, enfatizó Aguerri.
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