El gobierno del presidente Hugo Chávez y su colega boliviano Evo Morales rechazaron el sábado un informe del mandatario estadounidense Barack Obama, el cual señaló que ambos países fracasaron en los últimos 12 meses en sus obligaciones para combatir el tráfico de drogas.
La cancillería venezolana lamentó en un comunicado que Washington “insista en minar el terreno de las relaciones bilaterales con la publicación de este tipo de documentos… Venezuela rechaza de la manera más contundente las acusaciones del gobierno de los Estados Unidos contenidas en el ‘Informe sobre los países de mayor tránsito o producción de drogas en el mundo’”.
Agregó que el informe está “plagado de afirmaciones falsas, preconceptos políticos y amenazas veladas” que tendrían la intención de “imponer, mediante la intimidación, la política internacional de atropello y dominación” de Estados Unidos.
MORALES TAMBIÉN RECHAZA
En Bolivia, Morales aseguró que no acepta el informe ya que según él, Estados Unidos no tiene autoridad moral para cuestionar la lucha antidrogas de su gobierno.
“Ayer (viernes) nos aplaza porque Bolivia no estaría aportando con la lucha contra el narcotráfico. Estados Unidos no tiene ninguna autoridad moral, ni ética para hablar contra la lucha del narcotráfico”, señaló el mandatario boliviano en un discurso público.
“En Estados Unidos no hay una lucha contra el narcotráfico lo que (hay) es como aprovechar la lucha contra el narcotráfico con fines geopolíticos en algunos países para que haya más gastos militares y hayan bases militares”, añadió.
Las declaraciones se produjeron un día después de que Obama notificó oficialmente al Congreso estadounidense qué países productores o de trasiego de drogas “afectan significativamente a Estados Unidos”, en cumplimiento de la ley de autorización de relaciones exteriores (FAA por sus siglas en inglés).
Obama indicó que Venezuela, junto con países como Bolivia y Mianmar (Birmania) “fracasaron ostensiblemente” en realizar esfuerzos significativos para cumplir las obligaciones a las que se han comprometido según acuerdos internacionales antinarcóticos.
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