Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
El nuevo juicio por la muerte de Natividad Canda Mairena, en Cartago, inició con la decisión del Tribunal de procesar por ahora a solo siete de los ocho policías acusados, debido a que uno de ellos sufrió un derrame cerebral y será enjuiciado por aparte.
La defensa presentó ante el Tribunal un dictamen médico que indica que el oficial Víctor Madrid Ramírez, mentalmente no puede enfrentar este juicio por haber sufrido derrame, por lo cual será enjuiciado en otro proceso aparte.
Los otros siete policías fueron sentados en el banquillo de los acusados, señalados de cometer el delito de homicidio simple, homicidio culposo, omisión de auxilio e incumplimiento de deberes; aunque el Ministerio Público responsabiliza principalmente a dos de apellidos Sánchez y Luna, según la acusación leída en este nuevo juicio.
Este segundo proceso en los tribunales de Cartago contará con las declaraciones de 30 testigos, 11 de ellos aportados por la Fiscalía.
El 10 de noviembre del 2005 Canda perdió la vida. Esa madrugada, tras haber ingresado a un taller de carros ubicado en La Lima de Cartago, fue atacado por dos perros rottweiler que custodiaban en lugar, provocándole la muerte.
En el primer juicio, en el año 2008, el Tribunal absolvió por dudas a los ocho policías. También deslindó de responsabilidades al dueño del taller, Fernando Zúñiga y al guarda de seguridad que cuidaba el lugar, Guillermo Hernández. Pero hace un año, tras resolver varias apelaciones, la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia ordenó un nuevo juicio solo contra los policías.
En el inicio de este segundo proceso, se presentó la madre de Natividad, Juana Francisca Mairena, quien viajó desde Nicaragua para presenciar el proceso y demandar justicia.
“Si mi hijo era una buena persona”, fueron las palabras de la madre de Canda. “Que se haga justicia”, indicó.
Aparte de la querella penal contra los policías, la parte demandante presentó una acción civil contra el estado costarricense, patrono de los oficiales; para resarcir los daños causados por la muerte de Canda.