Elízabeth Romero
Conseguir un ascenso en grados aparentemente es una de las principales dificultades de los agentes en las diferentes estructuras de la Policía. De esto no escapan los escoltas designados al presidente inconstitucional, Daniel Ortega. Ayer algunos de ellos hicieron señalamientos en contra de su superior el comisionado mayor Alberto Acuña.
A propósito de los ascensos efectuados ayer en el complejo policial Christian Munguía, oficiales asignados a la seguridad personal de Ortega denunciaron que su jefe ni los promueve a grado superior ni les incluye en beneficios como el plan techo y solo lo hace con un grupo reducido.
En un escrito dirigido a LA PRENSA señalan además que desde hace seis años no gozan del derecho al que tiene todo trabajador como es el período de vacaciones.
El argumento que Acuña supuestamente les ha dado es que él no sale de vacaciones, “pero a él le dan buena recompensa económica cada mes”, dicen los quejosos.
Consultada la jefa de facto de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, dijo desconocer la situación y prometió investigar, pero apuntó que ella igual no ha tenido vacaciones desde hace 33 años.
La Policía continuó ayer con los actos de ascensos en grado inmediato superior, de un total previsto para todo el país de 2,200 oficiales.
Ayer le correspondió a la Dirección de Operaciones Especiales Policiales (DOEP) y a la Seguridad Personal, donde en total fueron ascendidos más de cuatrocientos agentes.
Sin embargo, en las dos direcciones únicamente tres oficiales fueron ascendidos al grado de comisionado. La mayoría fue ascendido a grados menores.
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