Lucía Navas
Cada dos años y no anual ni semestralmente debe ajustarse el salario mínimo en Nicaragua, según la Federación de Cámara Nicaragüense de Zonas Francas Privadas (FCNZFP). Su presidente, Carlos Argeñal, afirma que es la forma de quitarle presión al sector y seguir siendo competitivos a nivel regional.
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El sector privado pretende reformar la Ley de Salario Mínimo, Ley 625, para que el incremento a la paga mínima que reciben los trabajadores se acuerde cada año. Pero Argeñal sostiene que lo conveniente es una nueva política salarial para dar estabilidad a los inversionistas, tanto en zona franca como el resto de sectores productivos del país.
“Lo prudente sería revisarlo cada dos años”, sostiene.
Argeñal plantea que el tener más productividad en zona franca “es lo que ayuda” a compensar los altos costos de las materias primas y salariales que enfrentan.
“Estamos cerca de salirnos del mercado de competencia, porque los salarios mínimos siguen subiendo con mucha regularidad y eso no lo tienen el resto de países”, insiste.
El sector de zona franca logró un acuerdo con sindicatos y Gobierno que estableció los ajustes a la paga mínima por tres años. Conforme a este acuerdo, en enero pasado se aplicó el nueve por ciento y para 2013 el ajuste será del diez por ciento.
Luis Barbosa, secretario general de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar, (CST-JCE), rechaza lo propuesto por Argeñal y recuerda que los acuerdos suscritos en 2009 y 2010 permitieron que “se haya recuperado los treinta mil empleos que se perdieron durante los años de crisis” económica.
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