Nueva York/AP
El clima mejoró en el Abierto de Estados Unidos ayer, así como el juego de Novak Djokovic.
Bajo un cielo despejado, Djokovic, el campeón defensor, alcanzó su tercera final consecutiva en Flushing Meadows al derrotar 2-6, 6-1, 6-4, 6-2 al español David Ferrer en un partido que se había suspendido la víspera.
Ferrer estaba adelante 5-2 el sábado en el primer set de la semifinal cuando el viento soplaba a más de 30 kilómetros (20 millas) por hora. Djokovic estaba desatinado cuando el torneo suspendió la jornada ante la amenaza de una peligrosa tormenta.
El español defendió su servicio ayer para llevarse ese primer set. Pero después Djokovic tomó rápidamente el control y demostró la excelencia que lo ha llevado a imponerse en cuatro de los últimos siete Grand Slam.
En la final de hoy, Djokovic se enfrentará al británico Andy Murray, campeón olímpico en Londres 2012, quien derrotó el sábado en su semifinal a Tomas Berdych.
Es el quinto año consecutivo en que la final masculina del Abierto de Estados Unidos se debe jugar un día después de lo previsto.
Murray es uno de los únicos dos jugadores que han perdido sus cuatro finales de grandes torneos. Su entrenador, Ivan Lendl, es el otro.
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