Wilder Pérez R.
[/doap_box][doap_box title=»Apoyeque podría estar despertando ahora» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
• Esto no es nuevo. El último enjambre del Apoyeque fue en 2001. Hubo 500 temblores en dos meses. El Ineter atribuyó la actividad a las consecuencias del primer terremoto de El Salvador ese mismo año.
• Según Clemente Balmaceda, presidente de la Cruz Roja Nicaragüense, Ciudad Sandino y Mateare serían los municipios más afectados. Ambos suman más de 100 mil habitantes. Mateare sufrió un terremoto en 1958.
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La alerta verde ante un posible terremoto, generada por el enjambre sísmico la noche del jueves, se mantendrá por lo menos este fin de semana.
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) informó que la serie de temblores presentó una relativa calma el día de ayer, con solo cuatro sismos, pero advirtió que dicha pausa no es garantía de tranquilidad.
Angélica Muñoz, directora de Geofísica del Ineter, explicó que la pausa podría ser una señal de que todo volverá a la normalidad, pero también es posible que solo sea eso: una pausa, para luego continuar con temblores similares o más grandes y destructivos. Nunca se sabe.
Durante todo el día de ayer las instituciones miembros del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) se dedicaron a “repasar” las medidas de emergencia.
En todo el país los Talleres de Evaluación, Programación y Capacitación Educativa fueron dedicados a capacitar a 35,000 maestros en prevención de desastres.
La Defensa Civil recorrió los lugares con mayores riesgos, para actualizar los planes de emergencia.
En esa misma actividad participaron instituciones como los cuerpos de bomberos, la Alcaldía de Managua y la Cruz Roja Nicaragüense.
Esta última activó incluso al Banco de Sangre de Managua y sus dependencias en todo el país.
Según Clemente Balmaceda, presidente de la Cruz Roja Nicaragüense, la idea es que si el banco de Managua no da abasto, las filiales del resto del país envíen sus reservas. En Nicaragua solo la Cruz Roja abastece al Ministerio de Salud.
Respecto a la capacidad de los hospitales para soportar un fuerte temblor, Balmaceda mencionó que, al menos en teoría, los edificios deben reaccionar de forma positiva, ya que fueron construidos de acuerdo a las normas de seguridad ante sismos. Esto excluye a clínicas médicas con edificios adaptados.
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