La conversión de Romney

Si todavía quedaba alguna duda de que el candidato republicano Mitt Romney no es un moderado encubierto, sino un miembro fiel de la extrema derecha de su partido, ya ha sido despejada.

Si todavía quedaba alguna duda de que el candidato republicano Mitt Romney no es un moderado encubierto, sino un miembro fiel de la extrema derecha de su partido, ya ha sido despejada. Sus primeros pasos como candidato oficial del Partido Republicano sugieren que la conversión de Romney al ultra-conservadorismo es un hecho consumado.

Hasta influyentes republicanos que están en desacuerdo con Romney en algunos puntos, como la presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros Lehtinen, me dicen que es muy poco probable que Romney cambie sus posturas actuales si llega a la Casa Blanca.

En una entrevista, le pregunté a Ros Lehtinen cómo puede ella, siendo hispana, apoyar las “horrendas” (el calificativo es mío) posturas de Romney sobre el tema inmigración.

Me refería a la oposición de Romney al Dream Act, que proporcionaría una vía hacia la residencia legal a cientos de miles de estudiantes que fueron traídos al país de pequeños por sus padres indocumentados, o a la promesa de Romney de buscar la “autodeportación” de los 11 millones de inmigrantes indocumentados en el país, algo que muchos de nosotros tememos resultaría en hacerles la vida imposible a todos los hispanos, independientemente de su estatus legal.

Para mi sorpresa, Ros Lehtinen, una republicana conservadora que apoya a Romney, me dijo: “Estoy de acuerdo con usted en eso. Yo estoy en una posición opuesta a la de Mitt Romney sobre inmigración, totalmente. Pero yo creo que en esta elección, los temas más importantes son primero la economía, después crear empleos, y tercero, la economía y crear empleos”.

Cuando le pregunté si cree que Romney adoptó sus posturas de línea dura en inmigración y otros temas para conquistar al ala ultraconservadora de su partido, y que se correría hacia el centro si es electo presidente, Ros Lehtinen respondió: “Nadie debe votar por Mitt Romney pensando que él va a cambiar sus posiciones”.

Señaló que nadie debe pensar que Romney “dice x, y va a hacer y,” y agregó que “Mitt Romney dice que él no está a favor del Draem Act, y yo creo que él es una persona fiel de lo que él dice, y no va a cambiar de opinión”.

Otros republicanos influyentes me dicen que el hecho de que Romney haya elegido a Paul Ryan —un favorito de los ultra-conservadores del Tea Party— como su compañero de fórmula, así como el propio discurso de Romney en la convención republicana, demuestran que el reciente giro a la derecha del candidato republicano no fue solamente para conquistar a los sectores más conservadores de su partido durante las primarias.

Romney, quien durante su período como gobernador de Massachusetts gobernó como un moderado y aprobó una reforma de salud similar a la que impulsó el presidente Obama, reiteró en su discurso ante la convención republicana que una de sus prioridades sería “revocar y reemplazar el plan de salud de Obama”.

Asimismo, Romney dijo en su discurso que “como presidente protegeré la santidad de la vida” y “honraré la institución del matrimonio”, términos que utilizan los conservadores con las posturas más extremas contra el aborto y el matrimonio gay.

En materia política exterior, el discurso de Romney ante la convención republicana defendió el principio de “paz por medio de la fuerza”, y atacó la propensión de Obama de tratar de conversar con los adversarios de Estados Unidos, agregando que él mostrará más “temple”.

Mi opinión: Romney se ha encerrado en un rincón ideológico del que no se podrá escapar, por la simple razón de que no puede permitirse darles más municiones a quienes lo critican por cambiarse de camiseta todo el tiempo y ser —tal como lo definió su exrival para la candidatura republicana John Huntsman— “una veleta perfectamente lubricada”.

Romney ya carga con la pesada mochila de haber dicho en el pasado, entre otras cosas, que “creo que el aborto debería ser legal”, apoyar las leyes de control de armas en Massachusetts y declarar que su plan de salud de ese Estado sería “un modelo para toda la nación”, y luego pasar a defender posturas diametralmente opuestas.

Ahora, Romney está obsesionado por demostrar que tiene “temple”. Lo último que querrá es pasar a la historia con una gaffe como la cometida por George H.W. Bush en su discurso de aceptación de la candidatura en 1998, cuando dijo: “Léanme los labios: no habrá nuevos impuestos”, algo que luego incumplió y que persiguió al expresidente durante el resto de su carrera política.

Romney hará lo imposible para que eso no le ocurra a él. Si gana, habría un mayor peligro de que gobierne desde la extrema derecha con la pasión de los conversos, de que modere sus posturas más recientes y confirme su reputación de ser un “veleta”.  

El autor es corresponsal extranjero y columnista de The Miami Herald y El Nuevo Herald.

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COMENTARIOS

  1. Los Alamos
    Hace 14 años

    Con todo el respeto de la diversidad de opiniones sobre estas elecciones en los USA; ella esta marcada por un Racismo, entre el color Negro-Africano y el color Blanco-Anglo-ultraconservador.
    La maquinaria mas sofisticada de los profesionales anglo-ultraconservadores, nunca visto en la historia de los USA se ha soltado contra la pureza de la raza africana.
    E incluso, dentro del partido democratico, los Clintos, NO los Carter; se recienten «tolerar la raza negra en la Casa Blanca».
    No sensuren !

  2. Jose Daniel Rivera Sandin;o
    Hace 14 años

    Algo importante de recordar que la historia la hacen los pueblos a todo nivel y que el ayer en USA, NICARAGUA FRANCIA RUSIA ETC. nadie la puede detener. Lo que estamos viviendo en el pasado estamos perdiendo la conciencia de la historia que hemos personalmente vivido y no hemos repasado la historia de la humanidad. El hecho que las alas conservadoras quieran regresara el tiempo y lo de ultra izquierda quieran aceleralo , estan olvidando que el devenir de la historia la haran siempre los pueblos

  3. El Nica
    Hace 14 años

    Romney y la filosofi’a degruadada politica sin cuartel que define
    una influiencia de poder a todas las mentes norteamericana
    con la direccion e idealismo del mismo partido.
    A la hora de la verdad se vera’ si tiene control de e’l mismo
    y podra’ controlar a los norte americanos con su ideologi’a y la tecnica psicolo’gica en un lenguage poli’tico.

  4. Caitudo
    Hace 14 años

    Los latinos que se sienten decepcionados porque segun ellos Obama no ha cumplido con lo prometido se quivocarian tremendamente si votan por Romney. A como explica el articulista Romney es un ultra conservador y le hara la vida imposible a los hipanos ilegales. Tambien los legales pueden ser hostigados por el hecho de ser latinos ya que en el partido republicano existe mucho racismo. No importa que hayan latinos en ese partido, a esos no les importa lo que llegan a buscar nueva vida.

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