Wendy Álvarez Hidalgo
Hay pequeñas ideas de negocio que pueden llegar a convertirse en empresas promesas. No es tarea fácil, pero se puede. Todo comienza con una palabra que parece sencilla, pero que requiere de mucho trabajo: emprendimiento. Echar a andar una iniciativa empresarial y que esta sobreviva en ese proceso es quizás uno de los mayores retos que afronta cualquier emprendedor. Y esta es precisamente la semilla que el programa Emprendimientos Juveniles de Nicaragua ha sembrado en más de 38,556 jóvenes a lo largo de veinte años.
Después de dos décadas de capacitación y asistencia técnica, este programa recoge hoy los frutos: la creación de 74 empresas. Otras 16 están en proceso de formación. Todas ellas han transformado la vida de miles de jóvenes en zonas empobrecidas del país, sostiene con orgullo el presidente de este programa que ejecuta el Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde), Mario Sacasa.
“Nuestro sueño era sembrar oportunidades para la juventud a través de un programa de desarrollo y crecimiento personal y empresarial”, comenta.
Sacasa afirma que en un país donde la tasa de desempleo es alta, la necesidad de crear empresas se vuelve más urgente para garantizar que los jóvenes, con o sin formación académica, tengan oportunidad de ingresos económicos.
En Nicaragua, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la tasa de desempleo abierto urbano en 2010 afectaba al 9.7 por ciento de la población, el más alto de Centroamérica.
El desempleo afecta principalmente a jóvenes. Según cifras oficiales, el 55.9 por ciento de la población del país tiene 24 años o menos. En 2011 la Población Económica Activa (PEA) alcanzó los 2.99 millones de personas, según los resultados de la Encuesta Continua de Hogares.
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Cada una de las 74 empresa formadas están empleando a dos personas. Sacasa dice que además de tener un espíritu emprendedor, los jóvenes para lograr sacar adelante un idea de negocio requieren de un elemento que es clave: pasión. “Si no hay pasión es mentira que un joven logre aguantar los rechazos, los golpes que son inevitables en ese proceso de formación de una empresa”.
En los últimos años, según Sacasa, ha habido un despertar del emprendimiento juvenil y muestra de ello es que las mismas universidades están diseñando programas dirigidos a la creación de empresas y negocios. “Ya están valorando la importancia del autoempleo, ya que los jóvenes que salen de la universidad enfrentan una realidad difícil que es ir tocando puertas. Tienen sus títulos no encuentran empleo”, comenta.

Pero ¿cuáles son las principales barreras que afrontan los jóvenes emprendedores? En palabras de Sacasa, además de la falta de financiamiento, también “está la competencia desleal. Los jóvenes tienen que ser muy creativos en los negocios que emprendan. Tienen que ir evolucionando porque el cambio es fundamental. Si tenemos una meta y vemos que no la estamos alcanzando hay que analizar por qué no se está logrando lo esperado”.
En el marco de este programa los emprendedores reciben un capital semilla una vez que un comité evalúa las iniciativas. Se valora el potencial del plan de negocio.
“En muchas ocasiones les damos el efectivo, pero en esta ocasión estamos dándoles en especie para formar los negocios”, explica Ana Carolina Alfaro Peña, coordinadora del proyecto de Emprendimientos Juveniles de Nicaragua.
Pero no basta con presentar una iniciativa de negocios. Los emprendedores deben participar durante siete meses en un curso intensivo donde son dotados de herramientas y conocimientos de creación de empresas, sostenibilidad de la misma y ejecución de los proyectos.
Hay empresas que han comenzado con capitales de 75 dólares. Otras han recibido más de 500 dólares, ejemplifica Alfaro. Y para fomentar la competencia sana y que haya un canal de capitalización, Emprendimientos Juveniles también desarrolla concursos de planes de negocios.
¿A qué sectores están apostando los emprendedores? La producción de alimentos es la apuesta por excelencia, pero también están punteando las iniciativas en áreas como oferta de servicios, tecnología, turismo y agronegocios.
COMPETENCIA SANA
“Creemos en el potencial de la juventud nicaragüense y lo que hacemos es ayudarle a potenciar esas ideas y después los jóvenes tienen que competir para conseguir más capital, pero ellos día a día deben ir mejorando sus productos”, comenta. El programa de Emprendimientos Juveniles de Nicaragua está presente en la mayoría de los departamentos del país, excepto Río San Juan donde se espera llegar en los próximos meses.
Los emprendedores están siendo capacitados y acompañados por unos 15 facilitadores que los están asistiendo en el desarrollo de las empresas que están naciendo.
Este programa de emprendimiento nace de una alianza con Junior Achievement Worldwide, que “ayuda a las nuevas generaciones a desarrollar su espíritu emprendedor, les educa y motiva a valorar la libre empresa, la economía y les proporciona las herramientas necesarias para su exitosa incorporación a la vida productiva”.
Más del 60 por ciento de la columna vertebral empresarial de Nicaragua son pequeñas y medianas empresas las que en su mayoría nacen en el seno familiar. Las pymes aportan más del 40 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) según estimaciones del sector. También generan la mayoría del número de empleos en el país.
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