Lucía Vargas
Una champa color azul y una manta en la que se lee “los derechos políticos son también derechos humanos, basta ya de intolerancia, basta ya de represión”, es lo que acompañará hasta el domingo a un grupo de jóvenes que trasladaron su protesta de las inmediaciones del CSE, en Managua, a la ciudad de Granada.
Son nueve los que decidieron apostarse a un costado del parque central, desde ayer en la mañana, frente a la catedral de la ciudad. Su lucha es la misma. Hacer valer su derecho a la protesta y demandaron el respeto a los derechos humanos.
Carlos Bonilla dijo que comenzaron en Granada la campaña itinerante de lucha, que consiste en llevar la champa a todos los municipios del país para demandar que este gobierno no siga violentando los derechos humanos de los que piensan diferente.
“Aquí tenemos la primera champa y estamos los jóvenes que hemos sido golpeados, agredidos y víctimas de robo y seguimos siendo intimidados por protestar”, refirió Bonilla. Liset Sequeira, quien sufrió la pérdida de su hijo tras haber sido secuestrada y golpeada, recientemente, reiteró su postura opositora a este gobierno.
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