WASHINGTON-EFE
Los precios mundiales de los alimentos se elevaron un diez por ciento en julio, impulsados por el maíz y la soya, debido a las sequías y altas temperaturas en EE. UU. y en Europa Oriental, informó el Banco Mundial (BM).
El precio de la soya, que podría actuar como un freno para las compras, “no debilitó la demanda”, según confirmaron los datos de las ventas en Estados Unidos, explicó Chris Narayanan, de la firma Société Générale.
Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), las ventas de soya en la semana terminada el 23 de agosto alcanzaron las 731,400 toneladas, frente a 718,700 de la semana anterior. Para el maíz, el USDA reportó una caída de las exportaciones, a 168,400 toneladas en la semana contra 425,400 de la semana anterior.
“Este descenso en la semana” hunde los precios, afirmó Narayanan. Sin embargo, los volúmenes de intercambio fueron débiles, antes de un fin de semana largo en Estados Unidos.
El bushel de maíz (cerca de 25 kg) con entrega en diciembre cerró a 8.0850 dólares contra 8.1350 dólares.
El contrato de trigo con la misma fecha de entrega cerró a 9.0300 dólares contra 9.0575 dólares.
El bushel de soja con entrega en noviembre terminó a 17.6350 dólares contra 17.5300 dólares del miércoles.
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De junio a julio el maíz y el trigo aumentaron un 25 por ciento, y la soya un 17 por ciento; mientras que solo el arroz registró un descenso, del 4 por ciento, de acuerdo con el Índice de Precios de los Alimentos elaborado por el BM.
La cifra es un seis por ciento mayor que la de julio de 2011 y tanto el maíz como la soja alcanzaron precios récord históricos el mes pasado.
“Los precios de los alimentos aumentaron de nuevo bruscamente amenazando la salud y bienestar de millones de personas. África y el Oriente Medio son especialmente vulnerables a estas subidas”, indicó Jim Yong Kim, presidente del BM, en un comunicado.
El reporte del organismo internacional reiteró, asimismo, los riesgos debido a la volatilidad registrada por los alimentos en los últimos meses.
SEQUÍAS EN EE. UU. Y EUROPA AFECTAN
Como causa, el BM destaca la sequía sufrida este verano por Estados Unidos y que ha provocado graves daños a las cosechas de maíz y soja, granos de los que el país es el segundo exportador mundial.
Asimismo, el seco verano en Rusia, Ucrania y Kazajistán ha contribuido a esta alza de precios al generar pérdidas en la producción de trigo.
El Banco Mundial ha alertado de que otros factores negativos como las políticas de pánico que puedan aplicar algunos países exportadores, un severo fenómeno de El Niño o malas cosechas en el hemisferio sur, puedan causar “significativas alzas” adicionales en los precios de los alimentos en la segunda mitad del año.
“No podemos permitir que estas históricas subidas de precios se conviertan en peligros de por vida a medida que las familias sacan a sus hijos de la escuela y se alimentan de comida menos nutritiva para compensarlo”, advirtió Kim.