“Los padres han perdido autoridad sobre sus hijos”

No se considera historiador ni escritor, pero Rafael Fajardo Montenegro, mejor conocido como el profesor “Payo” Fajardo, quiso a sus 83 años mostrar a las nuevas generaciones cómo era la Chinandega del siglo pasado y se atrevió a escribir un libro:

Por Eduardo Cruz

No se considera historiador ni escritor, pero Rafael Fajardo Montenegro, mejor conocido como el profesor “Payo” Fajardo, quiso a sus 83 años mostrar a las nuevas generaciones cómo era la Chinandega del siglo pasado y se atrevió a escribir un libro: Remembranzas de Chinandega .

El profesor “Payo” Fajardo extraña hoy la moneda de aquel entonces cuando era un niño, ya que con un centavo compraba frutas y muchas cosas más. Pero también añora las tradiciones y los cuentos olvidados y principalmente las buenas costumbres de su época.

La revista Domingo conversó con Fajardo sobre lo que escribe en su libro, que son sus recuerdos y lo que le contaban su mamá Pilar Fajardo y su abuela Simosea Fajardo.

:::Me decía que las mujeres antes no iban a los entierros…

No iban, solo los hombres.

:::¿Por qué?

Era la costumbre. Las mujeres se quedaban en las casas llorando.

:::Otra costumbre…

En el cine Alhambra, que era el único en Chinandega, eran tres pitazos que se oían hasta en El Viejo, al tercer timbrazo todo mundo había comprado chancho con yuca y todo y se metía al cine.

:::Me hablaba de los bandos también…

Sí. Salía un pelotón de guardias en cada esquina. Tocaban un clarín y toda la gente corría a ver qué decía el bando. Por ejemplo decía que el 14 de septiembre tenían que estar las casas y las calles limpias y una bandera azul y blanco en cada puerta. Si no, 25 centavos de multa.

:::¿Por qué se hizo maestro?

Me gustaba. Tenía vocación para maestro.

:::¿Y cómo eran los estudiantes en ese entonces?

El estudio era más fuerte. Había un programa que era hecho por Heberto Torres. Era pequeño, pero era esencia. Llevaba dos fines: se preparaba bien la maestra y se preparaba bien al alumno.

:::¿Y los programas actuales?

Son de otros lugares que ya son desarrollados. ¿Qué sucede? Pasa un año, el maestro se va adaptando al programa y pa lo cambian y viene otro.

:::¿Alguna vez los estudiantes le hicieron bromas?

Me decían “Payo Caballo” (se ríe).

:::¿Usted se enojaba?

No. Yo me acordaba cuando fui estudiante y a un maestro de matemáticas le pusimos un garrobo en el escritorio y aquel maestro pegaba gritos.

:::¿Y cómo se castigaba al estudiante?

Era fuerte. Al alumno que no estudiaba se le daba, al alumno mal portado también. Se le daba que hiciera tantas líneas, quedarse con uno hasta tal hora. Era diferente porque ahora el maestro tiene prohibido castigar al muchacho.

:::¿Qué piensa de eso?

Creo que eso no va en favor del alumno. Si el alumno no estudia, el maestro no lo va a castigar. ¿Quién es el que pierde? El alumno.

:::¿Y a la juventud de Nicaragua cómo la mira?

Está perdida. Drogas, licor y libertinaje. En la juventud de nosotros no se conocían ni la coca ni la marihuana.

:::¿Cuáles eran los vicios de ustedes?

Las fiestas o pereques, el cine. Las mujeres iban a las fiestas de las 8:00 de la noche a las 12:00. Ahora no, ahora se van a las 11:00 de la noche y vuelven a las 6:00 de la mañana. Los papás nos decían no vas a ir a la fiesta y no íbamos. Éramos obedientes. Ahora no. Los padres han perdido la autoridad sobre sus hijos.

:::¿La forma de mirar hoy a los maestros es diferente a la de antes?

Siempre el maestro ha sido relegado. No se dan cuenta que el maestro es una de las principales personas en la sociedad, es el que construye, recibe un niño que lo va modelando. Y a secundaria o cuando llega a la universidad, el muchacho ya llega preparado por un maestro de primaria, que le enseña a leer que es lo más difícil.

:::Se dice que la educación de antes es mejor que la de ahora…

Fue buena.

:::¿Y la de ahora cómo es?

Está politizada. Si usted es sandinista lo ponen de director, si no es sandinista no lo ponen porque son puestos de confianza.

:::¿Qué pretende con su libro?

Que las nuevas generaciones conozcan cómo era Chinandega, cómo creía el chinandegano que si los zopilotes andan juntos es guerra, si las hormigas cambian de casas es invierno, todas esas cosas. Los muchachos ya no saben de esas cosas, del cuento del mosmo…

:::¿Cómo es ese?

Es un animal de un ojo, una pata y una ala. Ese llegaba a las casas en la noche y cantaba una vez, era un mes de vida para el enfermo, si cantaba dos veces eran dos meses y así. Era un animal diabólico decían.

:::¿Personajes de Chinandega?

Gabry Rivas, el fundador de LA PRENSA y después de La Nueva Prensa; Eduardo Montealegre, el abuelo, fundó la biblioteca de Chinandega; Alberto Cabrales, el poeta.

:::¿Y qué importancia ha tenido Chinandega para el país?

Es el departamento que le ha dado más a Nicaragua, el de las divisas, por las haciendas, el algodón. Actualmente el comercio da más aquí.

:::¿Y qué fue eso del boom algodonero?

Todo mundo sembraba algodón aquí, la tierra era muy buena. Aquí venían de Costa Rica, de Honduras, de El Salvador a trabajar. El tren venía lleno. Cómo cambian las cosas, ahora son los nicas que van a Costa Rica a trabajar. En ese tiempo del boom algodonero el dinero corría por las calles de Chinandega.

:::¿Y qué me dice de las mujeres chinandeganas?

Son muy bellas, como dice Tino López en su canción. Es trabajadora, honrada, se casa solo con su marido y se dedica a su hogar.

:::¿Qué es lo que más extraña de sus tiempos?

Con un centavo compraba de todo.

:::¿Qué cosas le contaba su mamá?

De las urracas, del judío errante. Decía que las urracas eran unas señoritas y que el Señor, Jesús, iba huyendo y que las mujeres dijeron allá va, allá va y se convirtieron en urracas, con un plumaje muy bonito.

:::¿Y el judío errante?

Decía que el Viernes Santo aparece el judío errante porque Jesús le echó una maldición, porque le había pedido agua y le dijo mi pozo se secaría si te doy agua. Después le dijo dame dónde descansar y le dijo mi pana se secaría. Entonces le dijo maldito que andarás errante por toda la consumación de los siglos.

:::Con todo lo que ha vivido, ¿qué piensa de la historia del país?

Ha cambiado todo. Los abogados eran gente honesta, por ejemplo. Las profesiones han cambiado.

:::¿Y la Revolución Sandinista cómo la vivió?

Escondido. Tengo la lección de mi padre, que peleó en 1926 por la Constitución. Sería que antes eran idealistas los hombres, no como ahora que me das tierras, me das esto. Mi padre nunca pidió nada y murió pobre.

:::¿Su papá combatió con Sandino?

Se llamaba Pastor Montenegro, fue coronel del ejército liberal, primer ayudante del general Parajón. Mi papá no se fue con Sandino porque andaba herido.

:::¿Le contó algo de Sandino?

Que a Sandino lo regañó Moncada porque andaba con un pañuelo rojinegro en el cuello, le dijo que se quitara eso. Mi papá me dijo que tuvo razón Sandino de sublevarse, porque habían peleado tanto y después vino a hacer el pacto Moncada.

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