Auxiliadora Martínez
Los altos costos de los insumos, la falta de tierra para producir, carencia de buena semilla para la siembra y los bajos precios del producto, son parte de los problemas que pequeños productores de frijol de Santa Lucía, Teustepe, San Lorenzo y Boaco, enfrentan. Ante estos, han decidido comercializar sus cosechas en un solo bloque, a través de la Asociación de Productores de Granos Básicos (Asoprol), con la cual establecieron una alianza estratégica.
La alianza, que comenzará a ser efectiva a partir de la presente cosecha de primera, está encaminada a la gestión empresarial, acopio, procesamiento y comercialización del frijol, y es parte de un proyecto que impulsa el Ministerio de Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa, a través del programa Procaval.
En Teustepe la producción de ese grano se estima que oscila entre 30 y 50 mil quintales; en el municipio de Santa Lucía la producción alcanza los treinta mil quintales y en la cabecera departamental Boaco ronda entre 25 y 30 mil quintales.
Boaco es el único municipio donde se siembra en postrera en la zona norte del municipio.
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Juan Antonio Vázquez Rocha, presidente de Asoprol, dijo que en la cosecha de primera pretenden acopiar entre las seis cooperativas alrededor de veninte mil quintales de frijoles, que serán procesados y retenidos, para luego buscar mejores precios, ya sea comercializándolos en el mercado nacional, en bolsas de cinco libras y sacos de cien libras, o en otros países de Centroamérica.
EN BUSCA DE MEJOR PRECIO
Otro componente contemplado, dentro del proyecto, el próximo año es una planta procesadora, para empacar el frijol molido.
“Ya se están haciendo los estudios por parte del Ministerio de Economía Familiar, para ver los costos de la planta y nosotros tenemos las instalaciones, en el empalme de Boaco, donde se puede ubicar, y darle valor agregado a la producción de frijol”, afirmó el directivo de Asoprol.
El técnico Jaime Duarte Sotelo, quien atiende el municipio de San Lorenzo, detalló que en los cuatro municipios el Ministerio de Economía Familiar atiende a 600 productores de frijol, organizados en cooperativas, los que pretenden comercializar juntos, en busca de mejores mercados y precios.
Además, a los productores de los diferentes municipios se les dotó de 300 silos metálicos y paquetes tecnológicos (insumos), quienes aportan el treinta por ciento del valor total y el setenta por ciento lo aportó el organismo Procaval, en busca de la sostenibilidad de los agricultores.
De manera general los rendimientos en las diferentes comunidades productoras de frijoles, que están en proceso de arranque y aporreo, oscilan entre 15 y 20 quintales por manzana.
Wilfredo Escobar Mendoza, presidente de la cooperativa Peña Labrada, de Santa Lucía, expresó que en todo el municipio se siembran 2,000 manzanas de frijoles, pero como cooperativa siembran cien manzanas, donde algunos alcanzan hasta treinta quintales por manzana, pero son la excepción.
De los mil productores que hay en el municipio, 400 comercializan sus cosechas a través de Asoprol y otra parte la venden a intermediarios, dependiendo el precio que paguen.
ALTOS COSTOS
Actualmente, el precio del quintal del frijol rojo nacional (Inta rojo) se está pagando a 800 córdobas el quintal y el retinto (honduras H46) se cotiza en 600 córdobas, sin embargo, los productores esperan obtener mil córdobas por cada quintal, ya que consideran que los costos de producción, que oscilan entre cinco mil y ocho mil córdobas por manzana, no se compensan con el precio que reciben por la venta de sus productos.
A los costos de producción se suma el alquiler de la tierra, ya que por cada manzana deben pagar entre dos y tres quintales al dueño del terreno.
El pequeño productor Leonel Antonio Rivas Coronado, de Santa Lucía, con cuarenta años de ser productor de frijol, dijo que debido a los problemas de precios y porque es un cultivo riesgoso, cada año viene reduciendo el área de siembra. Por ejemplo, este año en primera sembró media manzana, de la cual sacó diez quintales, que a su criterio fue una buena cosecha.
“Los precios que nos pagan no se compensan con los costos de producción, por eso algunos deben emigrar a Costa Rica, porque no ven los frutos de su trabajo y antes un trabajador ganaba 25 córdobas, ahora cobra entre 75 y 100 córdobas, mientras que el alquiler de la manzana de tierra anda por los 1,200 córdobas”, resaltó.
En este sentido, Wilfredo Escobar, presidente de la cooperativa Peña Labrada, aseguró que los costos se incrementan al comprar más caros los insumos y fertilizantes.
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