Wilder Pérez R.
La canícula significa, literalmente, “tiempos de perro”. Cualquier nicaragüense lo asocia a una época de crisis, pero en realidad el origen está en la estrella más brillante de la madrugada entre fines de agosto e inicio de septiembre.
Según David Castillo Pacheco, presidente de la Asociación Científica de Astrónomos y Astrofísicos de Nicaragua (Astronic), dicha estrella es Sirio, y se encuentra en la constelación del Can Mayor.
Su presencia dominante al amanecer coincidía con la reducción de precipitaciones que se daban en la mitad del período lluvioso del hemisferio norte.
Por eso, los antiguos egipcios asociaban la sequía con los “tiempos de perro”, es decir, con la presencia de Sirio, afirmó Castillo.
Actualmente el también llamado “veranillo” astronómico no coincide con la canícula meteorológica, gracias a la diferencia con el calendario occidental.
Sin embargo, la falta de lluvia continúa siendo “tiempo de perros” para algunos productores.
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