QUITO/AFP
Tras la reafirmación de “su solidaridad” que dieron los países de Unasur y Alba el domingo, el gobierno de Ecuador busca abrir una negociación con el Reino Unido a fin de encontrar una solución al conflicto generado por el asilo diplomático otorgado a Julian Assange, dijo ayer el canciller Ricardo Patiño.
“Preferimos continuar con un trabajo de diálogo con Gran Bretaña. Recurrir a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya es el camino que nos quedaría después”, expresó Patiño al canal ecuatoriano Gama.
Ecuador exige a Gran Bretaña que respete el asilo diplomático concedido al fundador de WikiLeaks, quien está refugiado en su embajada en Londres, y que afirme explícitamente que no ingresará por la fuerza a la legación para arrestar a Assange, luego de supuestas amenazas denunciadas por Quito.
El presidente venezolano Hugo Chávez declaró ayer que “traería muy contundentes respuestas si el Reino Unido se atreve a violar la soberanía ecuatoriana en la embajada de Ecuador”.
“La unidad que muestran los países latinoamericanos en este caso tiene hoy una influencia mucho mayor que una década atrás. Estados Unidos y Gran Bretaña van a tener en cuenta esto para pensar en una posible salida”, manifestó Patricia de la Torre, experta del observatorio político de la Universidad Católica de Ecuador.
Ecuador reclama un salvoconducto para que Assange pueda salir del país, algo que las autoridades británicas niegan. En cambio exigen dar cumplimiento a una orden judicial que ordenó la extradición de Assange a Suecia, donde se le acusa de presuntos delitos sexuales.
Ecuador tiene el apoyo de Latinoamérica, pero Gran Bretaña tiene los pedidos de los gobiernos de Estados Unidos y Suecia, que reclaman interrogar a Assange, lo que dificulta vislumbrar una salida acordada, consideran expertos.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A