Mabel Calero
Cientos de personas acudieron ayer al entierro del subinspector Santos Margarito Osorio Vásquez, quien murió la noche del sábado después de haber recibido un balazo en la yugular. La Policía aún no se ha pronunciado al respecto.
“Se ganó el cariño y el aprecio del pueblo porque siempre su trabajo lo hizo unido a la comunidad, siempre fue un compañero que estuvo trabajando en los momentos difíciles en la Policía Nacional, era humilde, cooperativo y con una gran vocación de servicio, es una gran pérdida y hoy no le decimos adiós sino hasta siempre porque siempre lo vamos a tener en nuestro corazón”, comentó la comisionada de tránsito Junieth Cano.
El cuerpo de Osorio fue encontrado a eso de las 8:30 p.m. del sábado a 300 metros de la Escuela República de Japón, ubicada en la comunidad Los Tanques, estaba junto a su motocicleta color roja, su celular y la cartera, por lo que se descarta que el móvil del crimen haya sido robo.
Se conoció que el arma que portaba el ahora occiso no fue encontrada.
Doña María Feliciana Vásquez, madre de Osorio, espera que se haga justicia y que logren detener a los autores del crimen.
“La policía lo único que nos ha dicho es que hay una chavala que está detenida y que vio a dos hombres cuando lo mataron”, dijo.
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