Elízabeth Romero
Franklin Gutiérrez, tiene 20 años, es bachiller y pronto concluirá la capacitación en panadería. Él junto con otros cuatro compañeros de clase han pensado reunir un poco de dinero y asociarse como microempresarios.
[/doap_box]
“Antes no éramos nada, ahora vamos a salir con un trabajo… ya le puedo ayudar a mi familia”, fue la reacción de Gutiérrez.
Él es uno de los 200 estudiantes que son capacitados en diversos oficios en el Centro de la Juventud de la Policía Nacional.
En septiembre próximo 93 jóvenes capacitados en computación, panadería, electricidad, entre otros, concluirán sus estudios en ese centro. En diciembre egresarán los restantes.
Y aunque el muchacho aclara que no estaba integrado a ninguna pandilla y tampoco hacía nada, su madre consideró que estaba en peligro por lo que le buscó una ubicación en ese centro.
El centro cumplió un año y el subdirector de la Policía, comisionado general Francisco Díaz, recordó que esto les ha permitido rehabilitar a jóvenes que antes integraron grupos juveniles y con algún tipo de adicción.
El jefe policial dijo que prevén captar cada año a 200 jóvenes. En los barrios seleccionan a los muchachos y muchachas de grupos de alto riesgo social y en pandillas, para ser capacitados.
Díaz dijo que el trabajo que realizan a través de ese centro es un poco más complicado que el que realizan con otros jóvenes en los albergues, pues los muchachos que captan proceden de grupos de alto riesgo social. Aunque aclaró que los jóvenes que estudian en ese centro actualmente no estaban ligados al crimen organizado.
En el centro, la Policía los prepara para un cambio de actitud, al tiempo que les ofrece las herramientas de trabajo para lo cual son capacitados por un año, esto es logrado con base en un perfil que les realizan al ingresar al local.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A