Por Gerald Hernández
1973: ANTONIO CHÉVEZ
A los 20 años de edad, Antonio Chévez se graduó como uno de los monstruos del pitcheo de nuestro beisbol, con una temporada de fantasía al ganar 20 por solo una derrota, con dos juegos sin hit ni carreras, más la conquista de la triple corona. El abrumador dominio de Chévez, fácilmente compite para la mejor temporada de todos los tiempos para un lanzador en los campeonatos nacionales de beisbol. Chévez fue el pionero de los ganadores de 20 juegos y de los conquistadores de triple corona de pitcheo. Tuvo acción en 26 juegos, seis de ellos como relevista, mientras que como abridor completó 19 de los 20 que inició. La única apertura que no finalizó fue su derrota el 17 de junio frente al Chinandega y entre sus 19 recorridos completos bordó 9 blanqueadas. El derecho de Telica abrió la temporada con 14 éxitos en línea. Para llegar a las 20 victorias aceleró el paso, cerrando la campaña con cinco éxitos de recorridos completos en un período de 17 días. Cuatro veces abrió juego con únicamente tres días de descanso y las ganó todas. El broche de oro de esta gran campaña fueron dos juegos sin hit ni carrera. El 10 de abril liquidó al Chinandega y el 26 de mayo repitió la hazaña ante Carazo. Además tuvo un juego de 14 ponches y en todo el año le batearon para un minúsculo .118, con una impresionante frecuencia de cuatro hits en contra por juego de nueve entradas. Sin dudas fue una demostración aplastante de dominio.
1977: PORFIRIO Y LACAYO
Porfirio Altamirano en la Liga de la Feniba y Sergio Lacayo en la “Esperanza y Reconstrucción” brillaron intensamente en la temporada de 1977 en sus respectivos circuitos. El “Guajiro” fue el segundo lanzador de 20 éxitos y una triple corona, siguiendo las huellas de Chévez. Además, estableció récord de juegos completos con 20 y recetó seis lechadas. Como si no fuera suficiente, como bateador fue líder de la liga en jonrones con 17. Por su lado, Lacayo impuso una marca de victorias con 22 y agregó siete juegos salvados para incidir en 29 triunfos del Granada. Fue un tirador de todos los días, al aparecer en 43 juegos, de ellos 26 como abridor, con 17 completos y cinco blanqueadas.
1984: JULIO MOYA
En una temporada que pareciera producto de la imaginación, el leonés Julio Moya únicamente permitió dos carreras limpias a los largo de 128 entradas, para un fantasioso promedio de efectividad de 0.14. Moya además recolectó 12 victorias y abanicó a 95 bateadores para conquistar la triple corona de pitcheo. En uno de sus triunfos debió recorrer 16 innings para vencer en un mano a mano a Edmundo Suárez, de los Dantos. El Bóer fue el único equipo que pudo hacerle carrera limpia al felinos. Fue el 23 de noviembre de 1984, en el octavo inning de un juego que León ganaba 6-1, pero después de un out, llegó un ataque de cuatro hits y una base. Roger Guillén impulsó las dos carreras con un sencillo. Moya respondió a ese “parpadeo” con una hilera de 93 innings sin permitir carrera limpia.
1990: EPIFANIO PÉREZ
Epifanio estableció récord de juegos ganados con 23, incluyendo uno sin permitir hit ni carrera ante el Bóer. “Chepanón”, que rompió la marca de 22 triunfos de Sergio Lacayo, caminó toda la ruta en 19 de sus 23 aperturas. Como muestra de su durabilidad en la loma, tuvo promedio de 8.1 entradas por apertura. El No Hitter lo forjó el 28 de octubre de 1989 en León, dominando en orden a los últimos 21 bateadores de la tribu. Solamente Orlando Ocampo y Leonel Álvarez, ambos por boletos, tomaron base. Fue líder en ganados y también registró la mejor efectividad con 1.78, pero no pudo competir en ponches. Además, consiguió dos salvamentos. A
1992: MARTIN BOJORGE
Aún cuando el bate de aluminio estaba en pleno apogeo, el “Látigo del Sur” se las arregló para construir una grandiosa temporada de 16 éxitos en fila, que desembocó en un deslumbrante balance de 20 victorias por dos derrotas. Durante su racha sin perder, del 20 de noviembre de 1991 al 23 de febrero de 1992, tuvo efectividad de 1.78 en 120.2 entradas, con 14 juegos iniciados y cuatro relevos, más cuatro recorridos completos y dos lechadas. Después del 18-0 de Álvaro López y el 20-1 de Antonio Chévez, tiene el mejor balance de la historia de una campaña.
2009: ARMANDO HERNÁNDEZ
Armando le dio la bienvenida a la nueva época de los “Pomares”, con una temporada de ensueño, que lo transportó a los primeros planos de nuestro beisbol. El espigado tirador derecho cerró la primera vuelta con balance de 11-1, efectividad de 0.80 y 74 ponches. Ganó sus primeras siete aperturas antes de tropezar con León. El promedio de bateo en contra era de apenas .132, con solamente 39 hits permitidos en 90 episodios. En la segunda ronda su dominio decreció un poco, pero no le impidió reunir cifras de impacto como su balance de 15-2 y 104 ponches para liderar la liga en ambos departamentos. No pudo ganar la triple corona de pitcheo porque Álvaro López lo superó en efectividad.
2012: ÁLVARO LÓPEZ
Álvaro López se distingue del resto de lanzadores de este ranking porque es el primer lanzador de 10 o más victorias que termina invicto en una temporada. Fueron 22 las aperturas del carabinero capitalino, de las cuales ganó 18 y en cuatro oportunidades salió sin decisión. De los 16 equipos de la liga, al único que no pudo vencer fue a Carazo, contra quienes salió sin decisión la única vez que los enfrentó. López rompió la marca de 16 éxitos consecutivos de Martín Bojorge y ganó los lideratos de victorias y efectividad. Elvin Orozco lo superó en ponches, negándole la triple corona de pitcheo. La mayor prueba de su dominio es que no permitió más de tres carreras en un juego en ninguna de sus 22 salidas.