Nathalie Auriol/AFP
Deportistas y espectadores hicieron las maletas ayer horas después de la espectacular ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos y desbordaban el aeropuerto de Heathrow, mientras Londres saboreaba el triunfo de sus “gloriosos” Juegos, saludados como “perfectos” por la prensa.
El 65 por ciento de los visitantes que llegaron para Londres 2012 debía partir ayer mismo, la mayoría vía Heathrow, que gastó 25 millones de euros para estar a la altura del evento deportivo.
Una terminal temporal, del tamaño de “tres piscinas olímpicas”, se construyó para la ocasión. Por allí pasarán durante la jornada 15,000 miembros de la “familia olímpica”, entre ellos 6,000 deportistas y sus valijas.
El aeropuerto londinense, al borde de la congestión en tiempos normales, han hecho frente con resultados a los pesimistas que temían una parálisis total del transporte londinense, considerado el talón de Aquiles de los Juegos.
Durante el vaciamiento de la Villa Olímpica a toda velocidad, el país seguía disfrutando con euforia el éxito de los deportistas británicos y de los quince días de competencia “brillantes”, según palabras
del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien señaló Londres como “centro del mundo”.
Gran Bretaña quedó tercera en el medallero general, detrás del ganador Estados Unidos y su delfín China, lo que resultó otro suceso en materia específicamente deportiva para el país.
Las imágenes del megaconcierto de clausura el domingo por la noche ante 80,000 personas, con un homenaje a los 60 años del pop y del rock inglés, cubrió todas las tapas de los diarios ayer. La prensa en general subrayó una “organización sin fallas en los Juegos”.
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