Roy Moncada
La visita de Santo Domingo de Guzmán a la capital terminó. Esta mañana emprendió viaje a Las Sierritas luego de permanecer diez días en Managua.
La tarde de este miércoles se realizó la rutinaria vestida del Santo entre el sonar de los filarmónicos y baile de feligreses, que llenaron la iglesia Santo Domingo, en el antiguo casco urbano capitalino.
En comparación con años anteriores, la comercialización de licor y escenas de personas ebrias disminuyeron. En las afueras de la Iglesia lo que abundaba era la venta de comida y fotos del milagroso.
De los cientos de devotos que este día acompañan a Minguito en el regreso a casa, en Las Sierritas, va María Auxiliadora Gutiérrez, quien ayer danzaba en la Iglesia y aseguró que el Santo le hizo el milagro. Curó a su hija de la vista.
Igual es el caso de doña Consuelo Aragón. Desde que Minguito le quitó los dolores de la espalda, cada 9 de agosto entra a la Iglesia de rodillas, en cumplimiento de la promesa hecha al Santo.
MINGUITO CUSTODIADO
Además de los chicheros, la pólvora es infaltable. Por eso “más de 40 inspectores de la Dirección de Armas, Explosivos y Municiones van en la dejada del Santo para que haya control en la comercialización de los cohetes”, explicó Eyton Ruiz, inspector de la DAEM.
Además habrá agentes de Tránsito Nacional que abrirán la vía para el paso del patrono de los managuas, que visita la capital el primer día del mes de agosto. Se espera que llegue a Las Sierritas a las 6:00 p.m.
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