Wendy Álvarez Hidalgo
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura (FAO) sigue de cerca la posible instalación del fenómeno climático El Niño en Centroamérica después del período canicular, que finaliza el próximo 15 de agosto. Su representante Gero Vaagt sostuvo que por ahora es muy temprano anticipar las afectaciones que tendría este fenómeno en la siembra de postrera, porque se desconocen con certeza los pronósticos climáticos.
Lo que sí confirmó, Vaagt, es que están en conversaciones con el Gobierno, principalmente con el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) para prepararse ante cualquier escenario de gravedad. “Estamos viendo posibilidades, y por ahora estamos en época de canícula, los pronósticos son inciertos por ahora. Esperamos que venga más lluvia”, afirma.
EMERGENCIA PARA TENER
En caso de que se repita la crisis de los alimentos, que hubo en 2010 como consecuencia de la sequía, Vaagt dice que el Gobierno puede declarar en estado de emergencia las zonas gravemente afectadas.
Eso permitiría que la FAO “actúe y consiga fondos adicionales, fondos propios y fondos de la cooperación internacional para dar respuesta”.
Por ahora, aconseja a los productores a crear bancos de agua o instalar sistemas de riego por goteo. “Con un techo de 20 metros cuadrados se puede llenar un tanque de 5,000 litros de agua”. Esta experiencia no es nueva. Este tipo de sistema se ha instalado en Managua, San Juan de Limay, Ciudad Sandino, entre otros.
La sequía que azota a Estados Unidos, Vaagt dice que sin duda afectará al mundo, provocando una espiral de alzas en los precios de los alimentos.
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