Carla Torres Solórzano
La puerta para entrar al desarrollo está cerrada en Nicaragua y la llave para abrirla aún no se ha encontrado.
Esa llave es la educación, misma que está ausente en las aulas de clases, donde cada vez menos niños consiguen completar su educación primaria, según las cifras oficiales.
[/doap_box][doap_box title=»Con lo que dispone el Ministerio de Educación» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Durante el Foro Educación, La Llave Maestra para el Progreso, los investigadores insistieron en la necesidad de aumentar el presupuesto educativo, a fin de reducir la necesidades actuales como la saturación escolar y la falta de pupitres y demás mobiliario escolar.
[/doap_box]
En Nicaragua solo el 60 por ciento de los niños que ingresan al primer grado consiguen culminar el sexto grado de primaria.
Así lo demuestra la más reciente investigación realizada por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) titulada La Educación Primaria en Nicaragua: Condiciones que favorecen u obstaculizan el aumento de la matrícula, la retención y la promoción escolar.
Cefas Asensio Flórez, consultor investigador del IEEPP, manifestó que eso se debe revertir analizando los factores que lo causan.
La principal causa es el desinterés de los estudiantes, no les llama la atención la oferta educativa del Ministerio de Educación y les agobia la falta de pupitres y materiales didácticos que hay en las aulas, afirmó el experto.
Además hay deficiencias en la calidad de aprendizaje, principalmente en la lectura comprensiva y las operaciones matemáticas básicas, según la investigación.
Estos aspectos se debatieron este miércoles en el Foro Educación, La Llave Maestra para el Progreso.
NICARAGUA ESTÁ DORMIDA ANTE EL BONO DEMOGRÁFICO
Como base de la discusión se tomó de referencia el estudio del IEEPP, así como la investigación realizada por el Movimiento de Jóvenes Nicaragüita: Las Juventudes de Nicaragua, una Oportunidad Olvidada.
Félix Maradiaga, miembro de la junta directiva del Foro Eduquemos, explicó que este tipo de actividades tiene como objetivo resaltar la urgencia estratégica que tiene Nicaragua de aprovechar el Bono Demográfico, que tendrá el país hasta el año 2045.
“Hay una importante cantidad de población en edad de trabajar, es decir, económicamente activa y que de no invertir en esta población joven que está ingresando al mercado laboral se puede perder la oportunidad que los jóvenes de hoy, que son los adultos del mañana, puedan acceder a empleos de calidad”, destacó Maradiaga.
De igual forma expresó que de no destinar los recursos económicos suficientes, Nicaragua no aprovechará el Bono Demográfico, que es un “arma de doble filo”, donde la tasa de natalidad se reduce considerablemente y la cantidad de jóvenes en edad para insertarse al mercado laboral se incrementa a paso agigantado.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A