CARACAS/AFP
Venezuela estimó ayer que el asesinato de su embajadora en Kenia, Olga Fonseca, está asociado a problemas laborales dentro de la legación y negó informaciones de prensa según las cuales está vinculado a un supuesto caso de narcotráfico en valijas diplomáticas.
“Hay una tesis que cobra fuerza, que (el homicidio) fue por problemas internos del personal que labora en la embajada, de carácter laboral, nada que se asocie al tema del narcotráfico y las valijas”, dijo el ministro del Interior, Tareck El Aissami.
La justicia keniana acusó el lunes al primer secretario de la legación venezolana, Dwight Sagaray, por el asesinato de Fonseca, quien fue estrangulada en la residencia de la embajada el 27 de julio. Sagaray, que se declaró inocente, debería gozar de inmunidad diplomática, pero esta le fue retirada antes de su arresto, según responsables kenianos, aunque el gobierno venezolano no ha confirmado ese dato.
En el primer pronunciamiento del gobierno venezolano en la última semana sobre el caso, El Aissami informó además que Caracas envió una “comisión de funcionarios” a Nairobi para seguir de cerca la investigación.
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