Mabel Calero
Miguel Medina debe recorrer cuatro kilómetros para acarrear agua. Siendo el mayor de sus tres hermanos, su mamá le asignó la “tarea” de llevar todos los días el vital liquido al hogar, para ello este chavalo sale a las 6:00 a.m. con un carretón, en donde lleva varios baldes.
Medina es originario de la comunidad La Danta, jurisdicción de San Marcos, donde el agua potable llega una vez al mes, afectando a la población en todas sus actividades diarias y de aseo personal.
Doña Blanca Medina comentó que cada año esperan con ansias el invierno, porque pueden recoger agua de lluvia y se evitan el tedio de acarrear o comprar el vital líquido, sin embargo este año el invierno no les ha regalado ni una gota de agua.
La Danta no es la única comunidad afectada por desabastecimiento, cercana a la misma está la Chona, el Dulce Nombre, el Uval, Míster Bond, la Conejera y Oscar Baltodano.
Los habitantes de estas comunidades no recuerdan la última vez que les llegó el agua potable y aseguran que ir a la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillado (Enacal) es una pérdida de tiempo porque nunca resuelven.
En varias ocasiones funcionarios de Enacal han referido que topográficamente esta es una de las zonas más altas del departamento de Carazo y por ende el agua no alcanza a ser bombeada, lo que provoca el desabastecimiento.
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