Carla Torres/ José Denis Cruz
El procedimiento, según Quezada, iniciaría cuando las personas afectadas interpongan la denuncia en la Fiscalía o en la Policía.
Ese señor es sujeto de un proceso investigativo, el Ministerio Público debe hacer una investigación de oficio por la exposición de personas al peligro, recalcó el jurista.
La pena por estafa en el país va de tres a seis años, en dependencia del agravante. Además la pena se incrementaría si producto de esta mala práctica fallece una persona, porque se le suma el homicidio a la causa.
[/doap_box]
La razón por la que Julius Hellenthal, propietario de la clínica de células madre que está en San Juan del Sur, se acercó a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) fue para conseguir una carta que avalara las prácticas médicas que realizaba en su establecimiento.
Así lo confirmo el decano de la facultad de Ciencias Médicas de esa casa de estudio, Freddy Meynard, quien contó que dicho acercamiento fue entre 2007 y 2008.
“Sin embargo, cuando se le cuestionó sobre las técnicas de procedimiento, así como los equipos que utilizaba, se negó a brindar información alguna y se retiró”, sostuvo el decano.
“La universidad es un lugar de trabajo público. Aquí va a venir el que quiere hacer una investigación. Nosotros te ayudamos, pero necesitamos que nos contés qué vas a investigar, qué evidencia tenés, si está dentro de lo lógico te apoyamos.
No podemos dar un aval a una persona que dice que (solo) él sabe lo que hace y no muestra ninguna evidencia. Él salió molesto con nosotros porque pensó conseguir una carta y no consiguió nada”, continuó Meynard.
Además aclaró que en ningún momento ha sido colaborador de Hellenthal, aunque este utilice su nombre, a pesar de no haberle entregado ningún aval o autorización.
MINSA DEBE PEDIR EVIDENCIAS
“Si yo fuera Ministerio de Salud (Minsa) pediría evidencias… la universidad debe buscarla, meterse al debate, a la controversia, generar más conocimiento”, manifestó Meynard.
También abogó porque el Minsa investigue el caso. “Él es un médico pero debe demostrar que tiene la tecnología para trabajar y que lo que está haciendo es en beneficio de los pacientes. Lo primero es no hacer daño y (al contrario) los beneficios deben ser mayores. El Ministerio de Salud debe pedirle la evidencia, si tiene algo que lo enseñe”, dijo.
Añadió que “Hellenthal cree que lo que hace se lo tiene que guardar para sí mismo, si no le roban la idea”, añadió el decano Meynard, quien esta vez solicitó entrevista con LA PRENSA.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A