Las últimas declaraciones de Hugo Chávez Frías, el presidente de Venezuela, confirman una vez más que el hombre no está bien de la cabeza.
Aquí las palabras que dijo el 26 de julio pasado en una de esas interminables cadenas de radio y televisión: “Ya que estamos aquí, en cadena nacional, voy a tomarme un respiro en la sarta de insultos que estoy dedicando al majunche apátrida chayota. ¿Eh? Aprovecho entonces para decirles —atento ahí, Nicolás— que he decidido retirar a Venezuela del planeta Tierra, porque no estamos dispuestos a seguir la comparsa y la farsa de pertenecer a una entidad que no representa los intereses de nuestra revolución, de nuestro hermoso pueblo hijo de Bolívar. Maduro, Cabello; ¡métanmele el hombro a esto, que no quiero pasar ni un día más en ese escenario de intereses capitalistas!”
Esto lo decía porque la Corte Interamericana de Derechos Humanos recientemente condenó a Venezuela de violar los derechos humanos, y como no soporta que le llamen la atención, el gobierno de Chávez ha decidido salirse del Sistema Interamericano de Justicia, como lo afirmó el propio canciller venezolano Nicolás Maduro, cuando dijo hoy que “la decisión de la salida del Sistema Interamericano de Justicia es ya una ‘decisión de Estado’ tras la ‘aberrante’ sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el caso de Raúl Díaz, individuo acusado de terrorismo por poner bombas en sedes diplomáticas de España y Colombia en Caracas”.
Pero, ¿por qué digo que Chávez sin duda está loco? Es que cuando uno lo oye hablar siempre está despotricando, lo hace de forma atropellada, dice cosas sin pensar, suma y resta equivocadamente, insulta cuando le da la gana y dice cosas propias de una persona que no está sana mentalmente como la siguiente: “He decidido retirar a Venezuela del planeta Tierra” y le pide a sus fieles ministros Maduro y Cabello “métanmele el hombro a esto”.
A quién o cual presidente del planeta en su sano juicio se le ocurriría decir que ha decidido retirar a su país del planeta. Chávez indudablemente no está bien.
Hace ya casi tres años escribí un artículo refiriéndome a la triste enfermedad que padece Chávez, en el escrito por supuesto no me referíamos a la enfermedad física sino a esta otra que es mental.
Pero lo más triste e increíble es que haya gente que lo siga y lo defienda. No entiendo cómo puede haber gente que defienda las tonteras y las estupideces que dice cada vez que está ante las cámaras y los micrófonos, todas estas personas que lo siguen están como hipnotizadas, no se han dado cuenta la clase de gobernante que tienen y seguro que algún día lo harán como lo hicieron los seguidores de Hitler en su momento que despertaron de tanta atrocidad y perversidad.
Y qué mejor que este ejemplo, júzguelo usted amigo lector: “Genaro Moreno, partidario del oficialismo, manifestó su respaldo absoluto a la decisión”. “Toda la vida le han dicho a uno tierrúo. Ahora, si nos salimos de la Tierra, jamás podrán decirnos de esa manera tan despectiva. ¡Viva Chabe!” dijo Moreno, mientras se ponía una crema en las manos para reducir la hinchazón que le salió de tanto aplaudir. “No sé cómo iremos a hacer para respirar fuera de la Tierra, o en qué planeta iremos a caer, pero estoy seguro que allí seremos más felices, ya que estaremos más lejos de los Estados Unidos y sus oscuros intereses imperialistas. Aunque la verdad va a ser mucho más difícil venderles el petróleo, pero me imagino que el comandante ya debe saber cómo resolver esto. Seguro hará un oleoducto desde Marte, o Júpiter o donde sea que vayamos a ir, hasta Estados Unidos”.
Por esto con justa razón digo que Chávez puede estar loco, pero sin duda alguna, más locos están los que lo siguen.
El autor es consultor de Bienes Raíces.
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