Tatyana Luna
Vida
Los niños no comprenden cuando los padres le comunican que uno de ellos va a emigrar, porque ellos saben que la falta de cariño siempre estará presente por parte de la figura paterna o materna. Si ya decidió realizar el viaje, tome su tiempo para pensar qué y cómo se los dirá a sus hijos.
B. Ya en la distancia
Cuando ya esté lejos de sus hijos mantenga una comunicación fluida y continua. Recuerde que por la distancia las cosas no son iguales, así que lo mejor es que con palabras le demuestre lo mucho que lo quiere y extraña. Siempre pregúntele qué hizo en el día, cómo va en clases, si tiene algún problema, explica el sicólogo César Briones Mendieta. No olvide mandarle fotografías.
C. Siempre tenga fortaleza
Es un hecho que es muy duro dejar a los hijos en otro país, a pesar que quedan con un familiar. Recuerde que el haber migrado es una cuestión de conveniencia, así que debe ser fuerte porque si no le puede causar daño a sus hijos.
[/doap_box]
Decir adiós y enfrentarse a la partida de un familiar es una situación difícil para cualquier ser humano. Pero la situación se agudiza aún más cuando la familia se desintegra, ya que uno de los padres debe viajar para buscar un “futuro mejor” en otro país dejando a los hijos vulnerables en el hogar.
Y es que a falta de oportunidades laborales muchos nicaragüenses optan por dejar a sus pequeños para enfrentarse a nuevos retos en otros países más desarrollados y solo así ofrecerles una vida mejor.
ES UN PROCESO
Pero a cambio de ello, tienen que dejar a la familia, sin darse cuenta que dejarlos solos “es un arma de doble filo”, porque los resentimientos empiezan a surgir provocando que tengan conductas negativas que afectan su relación con los demás. Incluso tienden a bajar su autoestima y apartarse del entorno porque se sienten tristes.
Por tal razón, esto “provoca que los hijos experimenten sentimientos de dolor, pérdida, abandono e incomprensión”, todo por enfrentarse a este proceso de alejamiento causado por la migración de sus padres, creando profundos problemas emocionales que de una u otra forma perjudican su relación con su entorno y con ellos mismos, afirma Leda Díaz Munguía, sicóloga de la Organización Internacional para las Migraciones.
A pesar de todos los sentimientos que experimentan los pequeños y hasta los más grandecitos, muchas veces reconocen los beneficios que trae la migración de uno de sus progenitores, ya que tiende a mejorar el acceso a la educación, salud, mejores condiciones de la vivienda y alimentación. Pero de igual forma el sentimiento de vacío siempre persiste.
Aunque uno de los padres o bien los dos, tienen que partir buscando ese sueño, siempre tratan de que sus hijos queden en las mejores manos, y casi siempre recurren a los abuelos que muchas veces ya están avanzados de edad pero, en muchas ocasiones son quienes sustituyen el vacío que sienten por el cariño y la atención que necesitan, amplía Díaz Munguía.
Los hijos deben sentir y saber que usted está pendiente de él o ella, y que perciba más seguridad y confianza a pesar de la lejanía.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B
