Conmovedora fue ayer la ceremonia solemne de consagración a la Imagen de Nuestra Señora del Trono en la Basílica Menor de El Viejo, Chinandega, seguida de la imposición —en manos de la imagen— de un rosario de oro y perlas, regalo especial del papa Benedicto XVI.
Monseñor Bosco Vivas, obispo de la Diócesis de Occidente, acompañado del clero diocesano y monseñor Pablo Smith, del Vicariato de Bluefields, consagró la imagen después de la homilía.
“Fuimos testigos de un acontecimiento conmovedor con la participación del pueblo católico que ha querido rendirle un homenaje a la Virgen por motivo de la llegada de la imagen hace 450 años a este lugar”, dijo el obispo Bosco Vivas.
Señaló que la Virgen conquistó los corazones de todos los que vivimos en esta tierra. “No solo de los españoles, sino de los indígenas y los mestizos, su amor de madre nos ha conquistado a todos”, manifestó.
“El gesto del santo padre ha sido bellísimo, enviarle a la Madre de Dios, nuestra patrona, un rosario de oro bendecido por él directamente, es un gesto que los nicaragüenses valoramos y agradecemos”, agregó.
El obispo dijo que la imagen de por sí es sagrada porque representa a la Madre del Señor y la consagración lo que hace “es recordarnos, reafirmarnos, que esta imagen la tenemos que guardar como un tesoro espiritual”.
Cientos de católicos provenientes de diversos puntos del territorio nacional y del extranjero asistieron al evento religioso.
Frente al templo destacaban pantallas gigantes para quienes no lograron ingresar a la Basílica.
13 de mayo de 2001, los obispos de Nicaragua decretan que la venerable imagen de Nuestra Señora del Trono era Patrona Nacional.
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