Mangos, papayas y grosellas blancas

Mangos, papayas y grosellas blancas en una montaña cubierta de árboles y...

Mangos, papayas y grosellas blancas

en una montaña cubierta de árboles

y vuelan pájaros amarillos

y los ríos discurren con la fuerza de su canto

y los leones salen del mar con gemas brillantes en sus fauces.

Pero está el hombre en el espejo, violento y cruel,

que es la lluvia y el desierto y siempre escapa del castigo.

Los infiernos fueron convertidos en poemas y desapareció el miedo a la muerte.

Se escondió en una tela de oro rojocon los ángeles invisibles y el pavo real,

la sangre humana y el almizcle.

Y Dios hizo a los hijos de Adán

incapaces de conocer la cara de sus pasiones.

Ellos entrelazan el crimen y la ternura en un mismo barro.

Al hombre le ha crecido un divieso en el alma,

y una rata roe el bosque húmedo de su corazón:

“Yo conozco la envidia y la ira”.

“Yo fui feliz llevándote a los hornos de Auschwitz”.

“Te traje remando sin comer durante todo el desierto del mar”.

“Amo la crueldad y el paisaje”.

Y todas las mañanas de la eternidad se repiten sus gestos y sus rasgos

mientras vuelan las jirafas y los elefantes distribuyendo almas en los planetas del espacio.

En cada planeta hay un cielo y un infierno.A los hombres les tocó el mundo de la Tierra,

no han podido destruirla, pero ya solo les queda el infierno.

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